Roy Ramos
12 Septiembre 2017•Actualizar: 12 Septiembre 2017
Birmania bloqueó la propuesta que hizo Indonesia, que buscaba incluir la actual crisis de los musulmanes rohinyás entre las discusiones del próximo encuentro de la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (Asean).
Pero, de acuerdo con un reporte del medio de comunicación ABS-CBN en el que se citó al legislador filipino Artemio Adasa, Birmania se opuso a esta propuesta.
“Birmania se opuso (...) definitivamente no podremos llevar este asunto para que sea deliberado durante la plenaria”, dijo Adasa, subsecretario general de la Cámara de Representantes de Filipinas.
La asamblea interparlamentaria de la Asean se reunirá en Manila este jueves.
A pesar de las objeciones de Birmania, Adasa dijo que “podría haber algunos acuerdos bilaterales” sobre la crisis de los rohinyás.
Adasa agregó que el asunto de los rohinyás era de “importancia nacional” para Birmania, donde son considerados “constituyentes problemáticos”.
La situación de los rohinyás
Desde el 25 de agosto, más de 310.000 rohinyás han cruzado la frontera desde el estado de Rakáin, al occidente de Birmania, hacia Bangladés, según la ONU.
Los refugiados están huyendo de una reciente operación de seguridad en la que, según ellos, las fuerzas de seguridad y pandillas budistas han matado a hombres, mujeres y niños, han saqueado hogares y han quemado pueblos de los rohinyás.
De acuerdo con Bangladés, cerca de 3.000 rohinyás han sido asesinados en las represiones.
Turquía es uno de los países comprometidos con la entrega de ayuda a los refugiados rohinyás. El presidente President Recep Tayyip Erdogan ha dicho que mencionará el asunto en la ONU.
El secretario general de la Cámara y presidente de la Asamblea de Legisladores de la Asean, César Pareja, dijo que las naciones que hacen parte de la Asean tendrían la libertad de hacer acuerdos bilaterales independientes, fuera del marco de la asamblea.
Los rohinyás, descritos por la ONU como el grupo más perseguido del mundo, han enfrentado ataques desde que docenas de personas fueron asesinadas en una violencia comunal en el 2012.
En octubre del año pasado, luego de los ataques a puestos fronterizos en el distrito de Maungdaw, en Rakáin, las fuerzas de seguridad de Birmania lanzaron una campaña de cinco meses en la que, según el grupo rohinyá, unas 400 personas fueron asesinadas.
La ONU documentó violaciones en masa por parte de pandillas, asesinatos (que incluyen bebés y niños pequeños), brutales golpizas y desapariciones cometidas por las fuerzas de seguridad de Birmania.
En un informe, investigadores de la ONU dijeron que las violaciones de derechos humanos pueden haber constituido crímenes contra la humanidad.