Necva Taştan Sevinç
06 Agosto 2026•Actualizar: 06 Agosto 2026
Los asesores confidenciales de la Comisión Europea han recibido cerca de 1.000 denuncias relacionadas con presunto acoso laboral desde que se puso en marcha el servicio de apoyo en septiembre de 2024, según un informe de Politico publicado este jueves.
La Comisión, que cuenta con unos 30.000 empleados, nombró a Lene Naesager como su asesora confidencial principal en mayo de 2024. Según el informe, Naesager dirige un equipo de 40 asesores que trabajan en toda la Comisión y sus agencias ejecutivas.
Desde septiembre de 2024, el servicio ha recibido 960 denuncias de empleados que se sintieron acosados, presuntos agresores, testigos, directivos y representantes de recursos humanos, según un portavoz de la Comisión.
Sin embargo, los asesores no están autorizados a investigar denuncias ni a determinar si una conducta concreta constituye acoso según el Reglamento de la UE sobre el personal.
Los empleados que deseen presentar una denuncia formal deben ponerse en contacto con la Oficina de Investigación y Disciplina de la Comisión o con la Oficina Europea de Lucha contra el Fraude. Esta última recibe entre 20 y 25 denuncias formales al año.
La comisión informó que 14.000 empleados asistieron a presentaciones sobre su política contra el acoso, mientras que 2.400 directivos participaron en la formación obligatoria durante los últimos dos años.
Según el portavoz, una mayor difusión de los canales de apoyo disponibles contribuyó al elevado número de denuncias presentadas a los asesores confidenciales.
La institución afirmó estar «comprometida a ser un lugar de trabajo moderno, respetuoso y atractivo», en referencia a la revisión del funcionamiento de la comisión iniciada por la presidenta Úrsula von der Leyen.
Estas cifras se dieron a conocer tras la publicación por parte de Politico de una investigación sobre las preocupaciones de los empleados de la comisión respecto a las largas jornadas laborales, la compleja burocracia y, en algunos casos, una gestión tóxica.
*Traducido por Daniel Gallego.