El arresto del líder del movimiento separatista de Camerún no desalentará a los manifestantes de seguir buscando su cometido, dijeron expertos a la Agencia Anadolu.
Por lo menos 10 separatistas cameruneses, incluyendo a su líder, Julius Sisiky Ayuk Tabe, fueron arrestados en la capital nigeriana, Abuja, dijeron activistas en un comunicado emitido la semana pasada.
Tabe fue arrestado bajo sospecha de llevar a cabo reuniones ilegales en contra de la República de Camerún.
En diciembre de 2017, las autoridades nigerianas dijeron que no apoyaban el sentimiento separatista en la región angloparlante de Camerún.
“En gran parte, su arresto no disminuirá las manifestaciones, sino que les dará más fuerza”, dijo Fatih Mabera, investigadora del Instituto Global de Diálogo en la capital sudafricana, Pretoria.
Dijo que todavía no se sabe si bloques regionales como la Comunidad Económica de los Estados de África Occidental (ECOWAS) y la Comunidad Económica y Monetaria Central Africana (CEMAC) enviarán mediadores a Camerún, ya que la crisis comenzó a esparcirse en la región.
Camerún ha sido azotado por manifestaciones durante más de un año, ya que los residentes de las zonas angloparlantes dicen que han sido marginados por el Gobierno central y la mayoría francófona durante décadas.
Legado colonial
Los manifestantes piden el regreso al sistema federal o la independencia de las regiones angloparlantes de Camerún, las que los manifestantes llaman la “República de Ambazonia”.
Los angloparlantes se quejan a menudo de ser excluidos de altos cargos en el servicio civil y del uso del francés en las instituciones del Gobierno, a pesar de que la constitución le da a ambos idiomas el mismo estatus oficial.
“Camerún necesita urgentemente iniciar un diálogo nacional a manera de confrontar las quejas de sus ciudadanos”, dijo el analista político, Shadrack Gutto.
Gutto, exdirector del Centro de Estudios para el Renacimiento Africano de la Universidad de Sudáfrica, también sugirió que Camerún regrese al sistema federal, el cual fue abolido en 1972.
Ebelle Onana, catedrático de la Universidad de Yaundé, dijo: “Camerún ahora es rehén de un explosivo legado colonial”.
“No me gusta usar el término angloparlante, el cual me parece discriminatorio. Esta crisis es el resultado del legado colonial”, dijo.
El académico añadió: “lo primero que se debe considerar es la historia, ya que no existe tal cosa como angloparlantes y francófonos en ninguna aldea de Camerún. Este conflicto proviene de otro lado”.
Fuerza excesiva
El Camerún francés obtuvo su independencia de Francia en 1960. En 1961 se estableció un Estado federal cuando Camerún Británico obtuvo su independencia y se unió a Camerún Francés.
Sin embargo, el sistema federal fue disuelto a favor de un Estado unitario en 1972.
Desde entonces, los angloparlantes dicen que han sido marginados y forzados a usar el idioma francés en las instituciones públicas y las escuelas, y a usar el sistema legal francés en las cortes.
“A mi parecer, la situación en Camerún es muy volátil y podría empeorar. El Estado no podrá operar de manera normal a menos que divida el país o se reorganice mediante diálogo”, afirmó Gutto.
Grupos defensores de derechos humanos han acusado a la fuerza pública de arrestar de manera arbitraria a manifestantes pacíficos y de usar fuerza excesiva durante los últimos meses para dispersar a los manifestantes, llevando a que muchos resulten heridos e incluso muertos.
Las manifestaciones dejaron a 12 personas muertas y a cientos más heridas el primero de octubre tras que decenas de miles de personas iniciaran una marcha pacífica proclamando la independencia de la región, según el Centro Internacional de Crisis (IGC por sus siglas en inglés).
“El presidente debe tomar medidas no superficiales y hacerse responsable a manera de encontrar una solución política a la crisis”, leía un reporte del IGC emitido en octubre.
Por lo menos 40.000 personas se han refugiado en la vecina Nigeria, según la ACNUR.
Mientras tanto, docenas de policías y militares también han muerto desde el inicio de la crisis en 2016.
Esto suscitó a que el presidente, Paul Biya, rompiera el silencio por primera vez en varios meses.
Dijo: “Camerún está siendo víctima de repetidos ataques por parte de bandas terroristas que dicen hacer parte de un movimiento separatista”.
“Quiero asegurar al pueblo de Camerún que se están tomando todas las medidas para incapacitar a estos criminales y para asegurarnos que la paz y la seguridad sean salvaguardadas a lo largo del territorio nacional”, añadió.
El Gobierno también cortó el servicio de internet en las dos regiones angloparlantes del país.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.
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