Hader Glang
01 Septiembre 2017•Actualizar: 01 Septiembre 2017
El presidente Rodrigo Duterte instó este miércoles a los filipinos a reafirmar su devoción por las virtudes del islam y renovar su fe, subrayando la necesidad de que se unan frente a las amenazas extremistas en el sur del país.
También instó a los musulmanes a convertirse en catalizadores de la unidad, de la armonía y a unirse contra las amenazas de discordia, la violencia y finalmente lograr la paz en el país mientras celebran el Eid al-Adha el 1 de septiembre.
"Llevemos adelante el espíritu de solidaridad en nuestra esperanza compartida de lograr una paz genuina y duradera", dijo el presidente en un comunicado. "Que esta ocasión los anime a permanecer firmes en nuestra tarea de asegurar el triunfo contra elementos que perpetúan la discordia y la violencia", agregó.
Duterte dijo que el admirable acto de obediencia del Profeta Abraham, a la voluntad de Alá, es un recordatorio para todo el valor del sacrificio necesario en sus vidas.
Sheikh Abdul Hadi Daguit, comisionado nacional de la Comisión Filipina Musulmana, quien preside la operación general del Hajj de Filipinas en 2017, dijo que hay 6.000 peregrinos filipinos en Arabia Saudita realizando el Hajj.
La comisión ha establecido clínicas con ambulancia en espera para atender las necesidades médicas de los peregrinos.
Duterte firmó una proclamación declarando el viernes una fiesta regular en todo el país vinculada al Eid al-Adha, destacando la Fiesta del Sacrificio y otros rituales religiosos islámicos.
Según el Corán todo musulmán adulto que esté física y financieramente en condiciones de hacer la peregrinación, está obligado a ir a La Meca, Arabia Saudita, y participar en la celebración del Hajj al menos una vez en su vida. La Meca es la ciudad más sagrada de la fe islámica.
La temporada de Hajj conmemora y honra a Alá, quien otorgó un carnero a Abraham para sacrificar en lugar de su hijo. Culmina con el Eid al-Adha, una de las fiestas más importantes del calendario islámico.