Daniel Díaz-Rivas
30 Agosto 2017•Actualizar: 31 Agosto 2017
Un juez federal de Brasil suspendió el decreto que permitía la explotación minera en una inmensa reserva en la Amazonía. La polémica norma había sido criticada y calificada como un retroceso en la lucha por la conservación del medioambiente por los grupos ecologistas.
El juez de Brasilia, Rolando Valcir Spanholo, ordenó que el acto administrativo que permite la explotación del área protegida sea suspendido inmediatamente. La providencia judicial es explícita en anular cualquier actividad que pueda “extinguir la Reserva Nacional do Cobre e Associados (Renca)", una zona de mayor tamaño que El salvador.
La reserva de 47.000 km2 en se ubica en la selva amazónica, entre los estados de Pará y Amapá. El área fue creada durante la última dictadura militar con la intención de conservarla por su alto valor estratégico y económico. Tiene enormes reservas de cobre, oro y otros minerales.
El Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF por sus siglas en inglés) criticó la explotación de la reserva al considerarla como una amenaza para los habitantes nativos de la región y un riesgo para la preservación de las áreas naturales protegidas. "Habrá un empeoramiento de conflictos agrícolas y amenazas a los pueblos indígenas y las poblaciones tradicionales", aseguró Mauricio Voivodic, director de la WWF en Brasil.
La explotación de la Renca hace parte de un ambicioso plan de privatizaciones que presentó el gobierno de Michel Temer para aumentar sus ingresos de cara a la recesión económica que vive el Brasil. El ejecutivo incluyó 57 bienes estatales en el programa gubernamental de ventas y concesiones.
El Palacio del Planalto sostuvo que el plan de privatizaciones tiene una vigencia de casi dos años. Se implementará para inyectarle dinero a la economía, bajar la tasa de desempleo (13,3%) y mejorar la recaudación tributaria en 2018.
La oposición considera la iniciativa de ventas como la continuación de un proceso de destrucción del patrimonio nacional iniciado por el “gobierno golpista y antibrasileño” de Michel Temer.