Diego Carranza
12 Octubre 2017•Actualizar: 12 Octubre 2017
El Tribunal de Cuentas de la Unión (TCU) de Brasil embargó los bienes de los exmiembros del Consejo de Administración de la estatal Petrobras, del que hizo parte la expresidenta Dilma Rousseff, “en razón de los daños en la compra de la refinería de Pasadena (Texas, EEUU)” en 2006 por un valor de USD 580 millones.
Para la época de la transacción, Rousseff era ministra de Minas y Energía y jefa de gabinete del gobierno de Luiz Inácio Lula da Silva y hacía parte del Consejo de Administración de la petrolera.
“Los bienes de los ex consejeros, en conjunto con los de los miembros del Directorio Ejecutivo de la estatal, fueron decretados indisponibles, cautelarmente, por el período de un año”, confirmó el TCU en un comunicado de prensa.
El embargo debe ser pagado entre todos los exmiembros del Consejo y alcanza el valor del perjuicio constatado por el Tribunal.
Para el TCU, la urgencia para la adquisición de Pasadena desobedeció las propias reglas de la estatal.
Pasadena fue adquirida en dos etapas. En la primera, realizada en 2006, Petrobras pagó USD 359,2 millones a la Astra Oil por la mitad de los activos de la refinería. Luego, en menos de un año, la estatal ya negociaba la compra de los otros 50% restantes.
También eran miembros del Consejo Antônio Palocci Filho (preso por el caso Lava Jato), Claudio Luis da Silva Haddad, Fabio Colletti Barbosa, Gleuber Vieira y José Sergio Gabrielli (expresidente de la estatal).
Es la primera vez que una decisión de un órgano de fiscalización responsabiliza directamente a Dilma Rousseff y demás consejeros por este caso, reseña el diario O Globo.