Murat Demirci
20 Septiembre 2017•Actualizar: 20 Septiembre 2017
Este jueves, Mustafa Akinci, el presidente de la República del Norte de Chipre, aseguró que no hay nuevos avances con respecto al proceso de paz de la isla dividida.
Antes de dirigirse a Nueva York, para asistir a la Asamblea General de Naciones Unidas, Mustafa Akinci le dijo a la prensa que resaltaría varios aspectos durante su visita.
“Uno de los puntos focales de mi visita se centrará en lo que está pasando después del fracaso de los diálogos de paz en Crans-Montana, y me reuniré con el secretario general de la ONU antes de que se publique el reporte ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas”, dijo Akinci al referirse a las fallidas charlas de paz que tuvieron lugar en Suiza el pasado mes de julio.
“Nuestras expectativas en el reporte es que no culpe a un lado o al otro. Esperamos un enfoque objetivo en este tema”, agregó el presidente turcochipriota.
Akinci también señaló que las elecciones “presidenciales”, que se celebrarán en enero del 2018 en la administración griega de Chipre, serán importantes para el futuro de los diálogos de paz.
“No esperamos nuevos desarrollos en los diálogos de paz en los meses que vienen”, agregó Akinci, quien también dijo que “el lado grecochipriota necesita establecer de manera clara sus expectativas a los turcochipriotas en el futuro”.
La isla de Chipre, en el Mediterráneo oriental, fue dividida en un Estado chipriota turco (en el norte) y una administración chipriota griega (en el sur), luego de una intervención turca, en papel de Estado garante, que se dio después de un golpe militar en 1974.
En los últimos años ha habido un proceso de paz intermitente. La más reciente iniciativa de paz, que se llevó a cabo en Suiza bajo el auspicio de Turquía, Grecia y el Reino Unido, como países garantes, colapsó el mes pasado.
Turquía ha dicho que el fracaso de los últimos diálogos de paz se debe a la intransigencia de los chipriotas griegos. También culpó a la Unión Europea, por haber admitido a Chipre, como una isla dividida, en el año 2004, luego de que los chipriotas griegos rechazaran un tratado de paz.