Kyaw Ye Lynn
24 Agosto 2017•Actualizar: 24 Agosto 2017
El exjefe de la ONU Kofi Annan envió este miércoles su reporte final sobre el estado de Rakáin, donde musulmanes rohingyas se han enfrentado a abusos generalizados de las fuerzas de seguridad birmanas.
Annan, cuya comisión asesora fue nombrada por la consejera estatal Aung San Suu Kyi hace un año, presentó el reporte al presidente Htin Kyaw en la capital de Nay Pyi Taw, según dijo la comisión en un comunicado.
El ex secretario general se debe reunir con Suu Kyi este jueves para discutir la violencia entre las comunidades budistas y rohingyas en el estado occidental.
El miembro de la comisión Aye Lwin dijo a principios de este mes que el reporte final incluía recomendaciones para solucionar el conflicto.
“Pero no incluirá las alegaciones recientes sobre violaciones de derechos humanos en el norte de Rakáin”, dijo en un correo electrónico a la Agencia Anadolu.
Una represión de seguridad lanzada en octubre del año pasado en Maungdaw, donde la mayoría eran rohingyas, condujo a un informe de la ONU sobre violaciones de derechos humanos por las fuerzas de seguridad que indicaban crímenes contra la humanidad.
La ONU documentó violaciones, asesinatos, incluyendo bebés y niños, golpizas brutales y desapariciones. Los representantes de los rohingyas han dicho que aproximadamente 400 personas fueron asesinadas durante esta operación.
La comisión, que está programada para ofrecer una rueda de prensa este jueves en Yangon, reunió en su informe la exploración de métodos de prevención de conflictos, asegurando la ayuda humanitaria y promoviendo el desarrollo a largo plazo.
Para el informe se entrevistaron más de 1.000 personas en los últimos 12 meses, incluyendo políticos y una parte de la población budista y musulmana.
Rakáin es el hogar de cerca de 1.2 millones de rohingyas sin Estado, los cuales son vistos por varios budistas como inmigrantes ilegales que llegaron del vecino país de Bangladés, a pesar de que muchos de ellos hayan vivido en la zona durante generaciones.