Mohamed al-Rayyes
23 Noviembre 2017•Actualizar: 23 Noviembre 2017
El ministro de Relaciones Exteriores de Egipto, Sameh Shoukry, dijo el miércoles que si en algún momento Egipto tomó agua de la parte del río Nilo que pertenece a Sudán, lo hizo con el consentimiento de Jartum (Gobierno central de la capital sudanesa).
El canciller hizo las declaraciones en una entrevista el miércoles para el emblemático diario estatal egipcio, Al-Ahram.
Los comentarios de Shoukry surgieron en respuesta a las afirmaciones recientes de Ibrahim Ghandour, su homólogo sudanés, de que en los últimos años Egipto había tomado agua de la parte de Sudán en el Nilo.
El martes, Ghandour dijo que Egipto tendrá que suspender esta práctica una vez que Etiopía complete su proyecto Grand Renaissance, una represa hidroeléctrica que está en construcción en el Nilo.
En la entrevista, Shoukry describió las afirmaciones de Ghandour como "imprecisas", afirmando que Sudán "usualmente agota toda su cuota anual de agua [del Nilo]", que está en unos 18.500 millones de metros cúbicos, señaló.
Agregó que Egipto solo había tomado agua de la parte del Nilo en Sudán cuando este último carecía de la capacidad de almacenar el agua y siempre con el consentimiento de Jartum.
La semana pasada, Egipto suspendió su participación en las negociaciones técnicas en curso con Sudán y Etiopía sobre los efectos anticipados de la Gran Presa del Renacimiento.
El sábado, el presidente egipcio Abdel-Fattah al-Sisi declaró que "nadie puede jugar" con la participación tradicional que tiene Egipto sobre el Nilo, que describió como "una cuestión de vida o muerte".
Egipto teme que la construcción de la represa afecte negativamente su cuota histórica que, según un tratado de distribución del agua de la era colonial, es de 55.500 millones de metros cúbicos por año.
Adís Abeba (capital etíope), por su parte, dice que la electricidad generada por la presa, que inicialmente estaba programada para completarse este año, ayudará a erradicar la pobreza y contribuir al desarrollo del país.
*María Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.