17 Agosto 2017•Actualizar: 18 Agosto 2017
Moon Jae-in conmemoró los 100 días de su toma de posesión por medio de una declaración en la que asegura que “no habrá guerra en la península coreana nunca más”.
En medio de una rueda de prensa en Seúl, Moon mantuvo su posición con respecto a los términos pacíficos, que dijo serán la única solución a la amenaza nuclear norcoreana.
Por su parte, el aliado de Seúl, Estados Unidos, parece estar preparado para una batalla contra Pyonyang, como lo sugiere la guerra verbal desatada entre el presidente de EEUU, Donald Trump, y su homólogo norcoreano, Kim Jong-un.
Con respecto a la declaración de “fuego y furia” de Trump, dirigida a Corea de Norte, Moon explicó a los periodistas que él cree que el mandatario estadounidense solo pretendía “presionar a Corea del Norte al mostrar una determinación firme”.
“No creo necesariamente que estuviera su disposición de tomar medidas militares”, agregó Moon, quien agregó que, de todas maneras, Estados Unidos no puede iniciar una guerra en la península coreana sin el previo consentimiento de Seúl.
Sin embargo, Moon sí tuvo duros comentarios dirigidos a Corea del Norte, que recientemente recibió fuertes sanciones por parte del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, después de haber practicado dos pruebas de ICBM (misil balístico intercontinental) el mes pasado.
“Creo que si Corea del Norte finaliza su proceso con ICBMs y fija las ojivas nucleares de misiles balísticos, estaría cruzando la línea. Norcorea se encuentra en un punto crítico”, advitió Moon.
Agregó que si “Corea del Norte sigue causando incitaciones, el Norte se enfrentará a sanciones aún más fuertes, que no soportarán”.
Por su parte, Pyongyang se ha rehusado a las ofertas de diálogo y cooperación de Moon, por considerarlas “no sinceras”.