Gülşen Topçu
04 Enero 2018•Actualizar: 05 Enero 2018
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto, Ahmed Abu Zaid, describió este miércoles la nueva ley por una “Jerusalén Unida” (la cual refuerza la ocupación de Israel en Jerusalén y obstaculiza cualquier cambio en su estatus o fronteras), como una violación a la legitimidad internacional con respecto a la ciudad sagrada.
El lunes por la tarde, el Knésset (el parlamento de Israel), aprobó una ley por medio de la cual sería necesario obtener una aprobación de 80 de los 120 miembros de la asamblea (en vez de una simple mayoría) para poder cambiar el estatus oficial de Jerusalén o sus fronteras municipales.
La medida se dio menos de un mes después de que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunciara su decisión de reconocer a Jerusalén como la capital de Israel, aumentando así la tensión en la región. Después la Organización para la Cooperación Islámica, en medio de una cumbre de carácter extraordinario, anunció su reconocimiento de Jerusalén Este como la capital de Palestina.
“La votación va en contra de la ley internacional y la legitimidad, las cuales reconocen que Jerusalén se encuentra bajo la ocupación y que el estatus actual de la ciudad no puede ser cambiado”, le dijo Zaid a la agencia de noticias MENA.
El portavoz comentó que la decisión de Israel se presenta como un obstáculo para el proceso de paz de Oriente Medio y a la solución justa del problema palestino.
El portavoz de la Autoridad Palestina, Nabil Abu Rudeineh, también se opuso a la legislación asegurando que la “ley representa una declaración de guerra para el pueblo palestino y para la identidad política y religiosa de Jerusalén”, indicando también que este era el “fin del proceso de paz”.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.