Barry Ellsworth
17 Abril 2018•Actualizar: 18 Abril 2018
El primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, emitió este lunes un comunicado en nombre de los líderes del G7 en el cual condenan el uso de armas químicas por parte del régimen sirio.
“Nosotros, los líderes de Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Reino Unido y Estados Unidos de América y la Unión Europea, estamos unidos para condenar, en los términos más fuertes posibles, el uso de armas químicas en el ataque del 7 de abril en Guta Oriental, Siria”, dijo el comunicado emitido.
Trudeau preside este año el G7, un grupo de siete economías mundiales avanzadas. El líder canadiense declaró que junto con los otros líderes del G7 se mantienen firmes en su apoyo al ataque en Siria, como represalia y medida punitiva.
“Apoyamos plenamente los esfuerzos hechos por Estados Unidos, Reino Unido y Francia para disminuir la capacidad del régimen de Al Assad para usar armas químicas y disuadir cualquier uso en el futuro, demostrado por la acción tomada el 13 de abril”, agregó el comunicado.
“Esta respuesta fue limitada, proporcionada y necesaria, y fue tomada únicamente después de haber tomado todas las opciones diplomáticas posibles para acatar la norma internacional en contra del uso de armas químicas”.
Estados Unidos, respaldados por Reino Unido y Francia llevaron a cabo ataques aéreos en las instalaciones del régimen sirio donde se presume, están almacenadas las armas químicas.
La comunidad internacional prohibió el uso de armas químicas después de la Primera Guerra Mundial y fue reiterado en 1972 y 1993 al prohibir el desarrollo, almacenamiento y transferencia de tales armas.
“El uso de armas químicas es un incumplimiento a la Convención Sobre Armas Químicas y constituye una amenaza para la paz internacional y la seguridad”, aseveró el comunicado del G7.
A pesar de la violación de la prohibición, la declaración expresó que los líderes del G7 aún apoyaban el uso de la diplomacia como herramienta para terminar con el conflicto sirio.
“Seguimos comprometidos con una solución diplomática para el conflicto en Siria”.
Los ataques de las tres naciones se dieron en respuesta al ataque químico que tuvo lugar en el distrito de Duma, en un suburbio de Damasco llamado Guta Oriental el pasado 7 de abril, y que fue orquestado al parecer, por las fuerzas del régimen y que resultó en la muerte de 78 civiles y dejó a cientos más heridos.
Siria se encuentra en una devastadora guerra civil que inició en 2011, cuando el régimen de Al Assad lanzó una feroz campaña militar que tenía por objetivo reprimir las protestas en pro de la democracia.
Desde entonces, según reporta la ONU, cientos de miles de personas han sido asesinadas en el conflicto y millones más han sido desplazadas.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.