Santiago Serna Duque
01 Noviembre 2017•Actualizar: 02 Noviembre 2017
El presidente de Argentina, Mauricio Macri, anunció los puntos de la reforma tributaria que impulsará su Gobierno para reducir la presión fiscal (porcentaje del PIB acumulado por el Estado por concepto de impuestos, tasas y otros aportes tributarios) en ciertos sectores de la economía.
La iniciativa se presentará ante el Congreso de Argentina en los próximos 15 días. Esta reforma pretende disminuir la evasión fiscal y acrecentar la economía de los próximos cinco años.
Según el ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, la reforma le costará al Tesoro de Argentina el 0,3 % del PIB.
Si el legislativo argentino aprueba el proyecto tributario, se eliminará el impuesto a las transferencias de inmuebles, bajarán las alícuotas a productos electrónicos y a los automóviles de gama media. Por su parte, se incrementarán los impuestos para las bebidas alcohólicas y azucaradas.
Los impuestos a los vinos y las sidras subirán de 0% a 10%; cervezas, de 8 % a 17 %; y champañas, de 0 % a 17 %.
El ministro de Hacienda explicó que "tenemos que mejorar los impuestos que cobramos en Argentina", y agregó que “se modificarán las tasas a los combustibles para transformarlos en impuestos ambientales que penalicen la emisión de gases de efecto invernadero".
Esta reforma propone reducir, en un plazo de cuatro años, los impuestos a las ganancias de las empresas de 35 % a 25 %. Esto generará un incentivo en las compañías para que inviertan parte de sus utilidades en nuevos proyectos en el país.
Con el objetivo de reducir el desempleo, que ronda el 30 %, los empleadores no pagarán impuestos a los salarios menores de USD 685.
De ser aprobada la reforma, las alícuotas a los televisores, monitores de computadores y celulares bajarán del 17 % al 0 %.
Mauricio Macri aseguró que “la pretensión del Gobierno es implementar profundos cambios en diversas áreas como la tributaria, previsional, laboral y política”.