Varios expertos advirtieron que las manifestaciones que se tienen lugar actualmente en Irán (las cuales iniciaron para protestar contra las difíciles circunstancias económicas por las que atraviesa el país), amenazan con convertirse en manifestaciones en contra del Gobierno en todo el sentido de la palabra.
Hakki Uygur, analista del Centro de Estudios Iraníes con sede en Ankara, indicó que las protestas han sido más concurridas en las áreas provinciales que en las del 2009, las cuales surgieron en Teherán después de las intensas elecciones presidenciales.
“Estas protestas son más peligrosas que las de 2009. En éstas, la actual administración estadounidense ha demostrado un apoyo más amplio a los manifestantes que aquel que se vio cuando Obama estaba en la Casa Blanca hace ocho años”, le dijo Uygur a la Agencia Anadolu.
Junto con Estados Unidos, Arabia Saudita e Israel, también han hecho públicas declaraciones de apoyo a quienes han salido a las calles a protestar.
“La situación actual en más complicada para Irán de lo que la fue en 2009”, dijo el analista. “Pero aún es muy pronto para estar seguros”.
Anti-régimen
Uygur señaló que los manifestantes han empezado a atacar al régimen iraní, criticando a su presidente, Hassan Rouhani, y al líder supremo de Irán, Ali Khamenei.
“El conflicto en Siria se desató de una manera similar, con una represión a los manifestantes que estaban expresando denuncias legítimas”, explicó Uygur.
“Si hay ataques a estaciones de policía y asesinan a soldados, todo esto podría adquirir otro nivel”.
De acuerdo con el experto, el régimen entero podría terminar colapsando ante la ausencia de concesiones genuinas hacia los manifestantes.
“Un gran movimiento”
Ali Semin, miembro del Centro de Hombres Sabios para Estudios Estratégicos con sede en Estambul, concuerda con las afirmaciones de Uygul, asegurando que “estas manifestaciones – que surgieron en un principio ante la pobreza y el desempleo – podrían convertirse eventualmente en un gran movimiento en contra del régimen en sí”.
Según Semin, esta es la primera vez que los manifestantes iraníes marchan abiertamente contra el Estado (y su líder supremo), desde la Revolución islámica de 1979.
“Ahora estamos viendo a los manifestantes – por primera vez – derrumbando pancartas de Ali Khamenei y atacando al personal de la Guardia Revolucionaria Iraní”, le dijo el experto a la Agencia Anadolu.
Semin les hizo un llamado a los líderes iraníes a preocuparse menos por las intervenciones militares extranjeras (En Siria, Yemen e Irak, por ejemplo) y más en los problemas internos que afectan a la nación en este momento.
“Una reforma genuina es, en este momento, la única solución”.
Según reportaron medios de comunicación locales, miles de iraníes salieron el 38 de diciembre de 2018 a las calles en las ciudades de Mashhad y Kashmar, al noreste del país, para protestar en contra del aumento de los precios de los productos básicos y la mala administración del gobierno.
Las protestas de aquel jueves fueron seguidas por manifestaciones a favor del gobierno que se llevaron a cabo el sábado.
Desde entonces, las manifestaciones se han extendido, llegando incluso a la capital de la nación, Teherán. Al menos 23 personas han muerto en medio de las protestas y se estima que, desde que éstas iniciaron, se han detenido a más de 1.000 personas.
El domingo, el presidente iraní, Hassan Rouhani, advirtió a los iraníes acerca de las continuas protestas contra el gobierno en todo el país.
"Deberíamos evitar poner al país en una situación que los enemigos puedan aprovechar", dijo Rouhani, luego de una reunión del gabinete.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.
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