Corey Blackman
13 Febrero 2020•Actualizar: 13 Febrero 2020
Las Naciones Unidas advirtieron el miércoles que las fuerzas leales al comandante militar de Libia, Jalifa Haftar, están deteniendo el aterrizaje de los aviones, lo que obstaculiza la entrega de ayuda del cuerpo mundial y los esfuerzos de paz.
El portavoz de la ONU Stephane Dujarric dijo que la falta de autorizaciones de vuelo por parte del Ejército Nacional Libio (LNA) podría afectar un frágil proceso de paz en el exportador de petróleo del norte de África.
"La ONU en Libia lamenta que sus vuelos regulares que transportan a nuestro personal hacia y desde Libia no hayan recibido permiso del Ejército Nacional de Libia para aterrizar en Libia", dijo Dujarric en una rueda de prensa con periodistas en Nueva York.
"Esta práctica se ha repetido en varias ocasiones en las últimas semanas".
Desde abril, el LNA de Haftar, con sede en el este del país, ha estado tratando de arrebatar el control de la capital, Trípoli, del Gobierno de Acuerdo Nacional (GNA) respaldado por la ONU, en una ofensiva que se ha estancado en las afueras de la ciudad.
El enviado de paz de la ONU, Ghassan Salame, ha tratado de mediar entre Haftar y el gobierno de Trípoli, que cuenta con el respaldo de varios actores internacionales en un enfoque de "tres vías" que abarca esfuerzos militares, económicos y políticos.
"La ONU está muy preocupada porque evitar que estos vuelos entren o salgan de Libia dificultará gravemente nuestros esfuerzos humanitarios y de buenos oficios en un momento en que todo el personal está trabajando incansablemente para impulsar el diálogo en curso, y para brindar asistencia humanitaria muy necesaria a algunos de los civiles más vulnerables afectados por el conflicto”, dijo Dujarric.
Desde el derrocamiento del difunto líder Muammar Gaddafi en 2011, han surgido dos escaños de poder en Libia: uno en el este de Libia, apoyado principalmente por Egipto y los Emiratos Árabes Unidos y otro en Trípoli que cuenta con el reconocimiento internacional y de la ONU.
*Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.