Ayhan Şimşek
18 Febrero 2018•Actualizar: 19 Febrero 2018
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, aseguró que las crisis en Oriente Medio habían llegado a un punto muerto y que la situación se estaba complicando.
Según Guterres, el conflicto palestino-israelí, el desacuerdo entre los sunitas y chiitas y los problemas entre los países del golfo arábigo están relacionados entre sí. Todos estos problemas en Oriente Medio están provocando un “barrizal”.
“Vemos como Siria corre el riesgo de dividirse”, dijo Guterres, quien llamó la atención sobre la crisis humanitaria que se vive en la región de Guta Oriental y en la provincia de Idlib, ambas en Siria.
Con respecto al conflicto palestino-israelí, Guterres dijo que “el proceso de paz entre Israel y Palestina ha llegado a un callejón sin salida”, y agregó que la solución de dos Estados era la única que podía resolver este conflicto.
Guterres también advirtió que un posible conflicto entre Israel y el grupo Hezbolá devastaría gran parte de El Líbano.
Durante su discurso en la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), en Alemania, Guterres explicó que el creciente número de conflictos en el mundo traían consigo violaciones de los derechos humanos, y añadió que estos conflictos también hacían que las crisis se alargasen.
El secretario general indicó que las armas nucleares de Corea del Norte suponían una amenaza, e hizo un llamado a EEUU y a Corea del Sur para que comiencen unas negociaciones “significativas”.