Khalilur Rahman Salahshoor,Mustafa Melih Ahıshalı
02 Enero 2018•Actualizar: 03 Enero 2018
Al menos 23 personas han muerto (y se presume que otras 500 han sido detenidas) en Irán desde que surgió una ola de protestas contra el gobierno la semana pasada.
Medios de comunicación locales y reportes oficiales informaron sobre la muerte de cuatro personas en la provincia de Lorestán, dos en la provincia de Juzestán, tres en la provincia de Hamadán y catorce en la provincia de Isfahán, incluyendo a un oficial de policía.
Las cifras oficiales reportan la detención de 500 personas, pero fuentes no oficiales hablan de números mucho más elevados.
Según reportan medios de comunicación locales, miles de iraníes han salido desde el jueves a las calles en las ciudades de Mashhad y Kashmar, al noreste del país, para protestar en contra del aumento de los precios de los productos básicos y la mala administración del gobierno.
Las protestas del jueves fueron seguidas por manifestaciones a favor del gobierno que se llevaron a cabo el sábado.
El domingo, el presidente iraní, Hassan Rouhani, advirtió a los iraníes acerca de las continuas protestas contra el gobierno en todo el país.
"Deberíamos evitar poner al país en una situación que los enemigos puedan aprovechar", dijo Rouhani, luego de una reunión del gabinete.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.