Dildar Baykan; Nilay Kar
09 Octubre 2017•Actualizar: 10 Octubre 2017
Este lunes se recibieron reportes de al menos 12 musulmanes rohinyás (10 de estos eran niños) que fueron encontrados muertos cuando se volcó el bote en el que se transportaban en un intento por huir desde Birmania hacia Bangladés.
Según los reportes de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), la embarcación se hundió en las cercanías de la isla Shinmabyukyun, ubicada en el río Naf este domingo.
Los guardias fronterizos lograron rescatar 13 cuerpos, pero se estima que 25 personas aún se encuentran desaparecidas.
En otra tragedia ocurrida el mes pasado, al menos 23 rohinyá murieron tras el hundimiento de un bote en la Playa Inani, cerca de la ciudad de Cox Bazar, en Bangladés.
Desde el 25 de agosto, más de 507.000 rohinyás han cruzado la frontera desde el estado Rakáin, al occidente del país, hacia Bangladés, según la ONU. Los refugiados se escapan de una nueva operación de seguridad en la cual las fuerzas armadas y hordas civiles han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras.
De acuerdo con el ministro de relaciones exteriores de Bangladés, cerca de 3.000 rohinyás han muerto en las operaciones.
Los rohinyás, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados después de que docenas fueran asesinados, víctimas de violencia comunitaria en el 2012.
Una operación llevada a cabo en octubre pasado en Maungdaw, donde los rohinyá comprometen la mayoría de la población, llevo a la redacción de un reporte sobre violación de derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad birmanas en la ONU que indicó la existencia de crímenes en contra de la humanidad.
La ONU documentó violaciones masivas, asesinatos, palizas brutales y desapariciones. Representantes de la comunidad rohinyá dijeron que aproximadamente 400 personas han muerto en las operaciones.