Santiago Serna
16 Septiembre 2017•Actualizar: 16 Septiembre 2017
La Misión de las Naciones Unidas en Colombia informó, a través de un comunicado, que concluyó el 15 de septiembre la extracción y destrucción del armamento de las FARC.
La ONU indicó que se lograron confiscar 750 de las 998 caletas reportadas por las FARC al organismo de control.
Las Naciones Unidas anunciaron que la próxima semana le entregarán la información de las 248 caletas no incautadas al Alto Comisionado para la Paz, Rodrigo Rivera Salazar.
“Las caletas que no hayan sido desmanteladas, quedarán a disposición del Gobierno Nacional, que contará con la colaboración de los exintegrantes de las FARC que trabajarán conjuntamente con el Gobierno Nacional en la ubicación y desmantelamiento de dichas caletas”, anunció la ONU.
Las operaciones de desmantelamiento han sido lideradas y ejecutadas por exmilicianos de las FARC, en un trabajo conjunto con los observadores internacionales y la Fuerza Armadas de Colombia.
En el proceso de extracción del material bélico participaron 450 Observadores Internacionales, un centenar de exguerrilleros de las FARC, y unos 500 individuos de la Unidad de Policía Especial para la Paz (UNIPEP). Todo, con el acompañamiento de 9.000 miembros de las Fuerzas Militares Colombianas.
Según el informe, se necesitaron “283 horas de vuelo de los 3 helicópteros de la Misión de Naciones Unidas (393 movimientos aéreos), el apoyo de 210 horas de vuelo con helicópteros proporcionados por el Gobierno de Colombia, más de 20 movimientos por vía fluvial y más de 120 movimientos terrestres contabilizándose cerca de 40.000 kilómetros recorridos entre vehículos, embarcaciones y lomos de mula” para concluir las actividades de desarme.
En total se recolectaron y destruyeron 1.238 armas; 488.489 municiones de diferentes calibres de armas ligeras; 26.489 kilos de explosivos; 39.849 metros de cordón detonante y mecha lenta; 4.277 granadas; 2.647 minas antipersonal; 31.868 iniciadores-estopines; y 1.767 municiones de morteros de 81 mm, 60 mm y cohetes.
“Todo el material inestable fue destruido en el lugar de su hallazgo, conforme a los procedimientos y condiciones de seguridad establecidos”, concluyó el informe.