Sıdrah Gufran Roghay
18 Julio 2018•Actualizar: 19 Julio 2018
El director general de la Organización Internacional para las Migraciones (OIM), William Lacy Swing, advirtió este martes que los refugiados rohinyá en Bangladés se enfrentan a una amenaza triple: temperaturas extremas, recortes en los fondos e incertidumbre con respecto a su futuro.
Swing aseguró, a través de un comunicado, que era crucial que el mundo se concentrara en esta crisis. “No hacerlo tendría resultados trágicos para casi un millón de rohinyá que se refugian en Bangladés”
Las observaciones del director general de la OIM se dieron después de revisar el progreso hecho por la OIM y sus aliados en la gestión del asentamiento de refugiados en Cox's Bazar, las conversaciones con el primer ministro de Bangladés, Sheikh Hasina, en Daca, la capital de Bangladés, y una reunión previa con la consejera de Estado de Birmania, Aung San Suu Kyi.
“Los rohinyá en Cox’s Bazar están en peligro de convertirse en los condenados de la tierra, sin un hogar y sin un futuro”, indicó Swing.
“El mundo se debe movilizar para apoyarlos”, agregó el director general de la OIM. “Todas las madres, refugiadas y locales, deberían tener acceso a instalaciones seguras e higiénicas para dar a luz, y es profundamente preocupante que los recortes en los fondos estén amenazando ahora estos servicios de maternidad cruciales, los cuales marcan una gran diferencia para la vida de las mujeres y los bebés de todos los trasfondos”.
“El mundo debe reconocer el apoyo inmensamente generoso que el Gobierno de Bangladés y la comunidad anfitriona aquí en Cox’s Bazar les ha ofrecido a estos refugiados que llegaron en condiciones tan desesperantes y sin nada”, añadió Swing.
Desde el 25 de agosto de 2017, más de 750.000 musulmanes rohinyá han cruzado la frontera desde el estado de Rakáin, al occidente de Birmania, hacia Bangladés, según la ONU.
Los refugiados escapan de operaciones en las cuales las Fuerzas Armadas y hordas de budistas han asesinado hombres, mujeres y niños, saqueado hogares y quemado aldeas enteras.
Según Médicos sin Fronteras, por lo menos 9.400 rohinyás fueron asesinados en el estado de Rakáin desde el 25 de agosto hasta el 24 de septiembre.
En un reporte, publicado en diciembre de 2017, la organización humanitaria dijo que el 71,7 % de esas muertes (es decir, 6.700) fueron violentas, incluyendo las de 730 niños menores de cinco años.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el grupo de personas más perseguidas del mundo, se enfrentan a crecientes temores de ser atacados luego de que docenas fueran asesinados, víctimas de la violencia comunitaria en el 2012.
La ONU documentó violaciones masivas, asesinatos, palizas brutales y desapariciones. Representantes de la comunidad rohinyá dijeron que aproximadamente 400 personas han muerto en las operaciones.
*Daniela Mendoza contribuyó con la redacción de esta nota.