Rafiu Oriyomi Ajakaye
02 Diciembre 2017•Actualizar: 02 Diciembre 2017
Libia negó su complicidad en la supuesta trata de esclavos, y describió la práctica como una “práctica criminal y aislada”.
La negación se da tras que CNN emitiera un impactante video mostrando a migrantes africanos siendo vendidos, en regiones cercanas a la capital, Trípoli, el 14 de noviembre.
Libia culpó de la crisis a la incapacidad de varios países de implementar los protocolos necesarios sobre la trata de personas.
“El Gobierno de Acuerdo Nacional renovó su rechazo a la práctica criminal de intercambiar y traficar con seres humanos”, dijo un comunicado de la Embajada de Libia en Nigeria.
El comunicado añadió que las autoridades iniciaron una investigación y que quien sea encontrado culpable en el supuesto esclavismo, será castigado bajo la ley libia.
La embajada dijo que las autoridades están haciendo lo que pueden para proteger a los migrantes, pero carecen de recursos para lidiar con la crisis.
“Libia está siendo afectada [por el tráfico de personas] y rechaza ser culpada por esto”, afirmó.
El comunicado también pidió a la Unión Europea, y la comunidad internacional, cooperar con los países de origen para detener este fenómeno “como se estipula en la Declaración de Trípoli del 22-23 de diciembre de 2006 sobre inmigración y desarrollo”.
También pidió apoyo a las autoridades libias en necesidades técnicas y logísticas a manera de controlar la frontera sur del país.
*Ahmed Fawzi Mostefai contribuyó con la redacción de esta nota.