Michael Hernández
30 Agosto 2017•Actualizar: 30 Agosto 2017
El secretario de Defensa de EEUU, James Mattis, no coincidió este miércoles con su jefe Donald Trump, al mencionar que los esfuerzos diplomáticos para resolver la crisis con la Península de Corea son aún viables.
“EEUU ha estado hablando con Corea del Norte y pagándole su extorsión con dinero durante 25 años. Hablar no es la respuesta”, escribió Trump este miércoles en su cuenta oficial de Twitter.
Sin embargo, horas después, el secretario de defensa les dijo a los periodistas en el Pentágono de EEUU que “nunca dejará por fuera las soluciones diplomáticas”.
“Continuamos trabajando juntos, el ministro y yo compartimos la responsabilidad de proveer protección a nuestras naciones, nuestros habitantes y nuestros intereses, y eso es lo que estamos discutiendo precisamente hoy”, dijo Mattis durante una reunión con el ministro de defensa de Corea del Sur, Song Young-moo.
“Ya hay una fuerte colaboración, siempre estamos buscando más, nunca estamos satisfechos”, añadió.
Los comentarios se dan luego del lanzamiento de prueba este martes de Corea del Norte, con un misil Hwasong-12 que voló sobre el norte de Japón antes de impactar a 1.200 kilómetros al este del Cabo Erimo de Hokkaido.
La prueba tenía el propósito de mandar el mensaje de que Corea del Norte también puede enviar proyectiles cerca de Guam, tal y como amenazó Pyongyang a principios de este mes. La isla del Pacífico es el hogar de algunos de los más poderosos equipos militares de Washington.
El líder de Corea del Norte, KimJong-un, ha solicitado más pruebas con misiles balísticos sobre el Pacífico.
Trump dijo este martes que “todas las opciones estaban en la mesa”, tras conocer que Corea del Sur está alistando su defensa, luego de las conversaciones telefónicas entre el jefe de la Oficina de Seguridad Nacional, Chung Eui-yong, y su contraparte estadounidense, H.R. McMaster.
Una declaración de la Oficina Presidencial de Seúl confirmó que poco después de que fuera detectada la prueba de Corea del Norte, se discutió el despliegue de activos estratégicos estadounidenses en la península, para que Corea del Sur no tenga que depender de los poderosos dispositivos de Guam, como los bombarderos B-1B.
Otros equipamientos que podrían reforzar a Corea del Sur incluyen un bombardero B-52, misiles destructores guiados, submarinos nucleares y portaaviones.
Ni Mattis ni Song se ocuparían de posibles despliegues de equipo militar estadounidense.