16 Septiembre 2017•Actualizar: 16 Septiembre 2017
La canciller alemana, Ángela Merkel, pidió a sus colegas europeos no caer en una disputa pública sobre el futuro de las charlas para la membresía de Turquía en la organización, sino que lo discutan a puertas cerradas.
Hablando durante una rueda de prensa conjunta con el primer ministro francés, Edouard Philippe en Berlín este viernes, Merkel recordó que los líderes europeos discutirán los lazos UE-Turquía en una cumbre el próximo 19 de octubre.
“Primero que todo, hemos propuesto incluir a Turquía como un tema de agenda en el próximo Consejo Europeo. Y como ya he dicho varias veces, no vale la pena involucrarse en disputas públicas, mejor discutirlo entre nosotros”, dijo.
Merkel hizo el comentario en respuesta a preguntas hechas por un periodista, quien preguntó si Francia apoyaba la reciente moción de Alemania, para suspender o terminar las charlas sobre la membresía de Turquía en la UE, en medio de las recientes tensiones entre Ankara y Berlín.
Hablando después de Merkel, el primer ministro francés se negó a dar comentarios sobre la propuesta de Alemania, pero apoyo la posición de Merkel de que el tema debe ser discutido en el Consejo Europeo y no en público.
El presidente francés, Emmanuel Macron, dijo a principios de mes que Turquía era un socio vital de la UE y abogó por mantener los lazos a pesar de las recientes tensiones.
Merkel bajo presión
La canciller alemana, quien busca la reelección en las elecciones venideras del 24 de septiembre, fue presionada por sus rivales a alzar el tono hacia Turquía, debido a recientes tensiones entre Ankara y Berlín.
Prometió a principios de mes alzar la posibilidad de suspender, o terminar, las charlas sobre la membresía de Turquía en la UE y de congelar EUR 4.000 millones (USD 4.680 millones) en fondos de preingreso.
A pesar de la posición alemana de alzar el tono con Turquía, hasta el momento solo Austria ha apoyado el congelamiento de las charlas de membresía.
Cualquier decisión para terminar las charlas requerirían unanimidad entre todos los Estados miembros de la UE, lo cual parece improbable para muchos diplomáticos, ya que la mayoría de los miembros se opusieron a llamados similares a principios de este año e insistieron en mantener el diálogo con Ankara.
La UE puede suspender las negociaciones con Turquía de manera temporal si la mayoría de los Estados miembros apoyan la propuesta, lo cual puede ser iniciado por la Comisión Europea o por un tercio de los miembros.
Los lazos entre Ankara y las capitales europeas se han estancado desde el fallido golpe de Estado en Turquía el año pasado, cuando líderes turcos criticaron a los países europeos por su falta de muestras de solidaridad con el Gobierno turco en contra del intento de golpe.
El intento de golpe de FETO
Políticos turcos también han criticado a Alemania, Bélgica, Holanda y otros varios países europeos, por ignorar la presencia de grupos ilegales y organizaciones terroristas hostiles a Turquía en sus territorios.
Por su parte los oficiales europeos han dado a conocer su preocupación sobre la legalidad y temas de derechos humanos en medio de las investigaciones masivas por parte de las autoridades turcas al grupo terrorista Fetullah (FETO), el cual orquestó el fallido intento de golpe el 15 de julio de 2016 que dejo 250 muertos y 2.200 heridos.
Turquía acusa a FETO de estar tras una campaña para derrocar al Estado mediante la infiltración de instituciones turcas, particularmente las fuerzas militares, la policía y la rama judicial.
Alemania, que es hogar de 3 millones de inmigrantes turcos, está entre los países en los cuales FETO ha logrado organizar una red amplia que incluye docenas de escuelas, negocios y organizaciones mediáticas.
El grupo, también conocido como gulenistas en el país, dice tener alrededor de 70.000 seguidores en Alemania.
A pesar de reiteradas peticiones por parte de Ankara para extraditar a sospechosos de FETO a Turquía para ser juzgados, las autoridades alemanas hasta ahora han declinado dichas peticiones, argumentando que Ankara primero debe entregar evidencia legal fuerte.