Rafiu Ajakaye
22 Agosto 2017•Actualizar: 23 Agosto 2017
Por lo menos 83 niños han sido usados como “bombas humanas” por Boko Haram en el noreste de Nigeria en lo transcurrido del año, cuatro veces el total de todo 2016, dijo la UNICEF el martes.
La organización dijo que 55 de las víctimas eran niñas, la mayoría menores de 15 años; 27 eran niños y un bebé que era cargado por una niña, cuyo sexo fue imposible de determinar, informó la UNICEF en un comunicado.
“Estamos extremadamente preocupados sobre el incremento en el uso de menores, particularmente niñas, como ‘bombas humanas’ en el noreste de Nigeria”, decía el comunicado.
La UNICEF dijo que la tendencia empeoraba el sufrimiento de los niños en la insurgencia que ya lleva ocho años, y añadió que los niños usados como “bombas humanas” son víctimas y no victimarios.
“El uso de niños en este tipo de ataques también conlleva a crear sospechas de niños que han sido liberados, rescatados o se han fugado de Boko Haram”.
“Como resultado, muchos niños que han podido escaparse del cautiverio se ven enfrentados al rechazo cuando intentan reintegrarse a sus comunidades, empeorando el sufrimiento que experimentan”, añadió.
La agencia informó que la situación en el noreste de Nigeria había llevado al desplazamiento de 1.7 millones de personas y a una crisis alimentaria que ha resultado fatal para los niños. También advirtió de una posible hambruna en la región este año, con 450.000 niños en riesgo de malnutrición.
Nigeria insiste en que Boko Haram ha sido debilitado, pero los recientes ataques mortales contra agentes de seguridad ha subido las alertas sobre un posible resurgimiento del grupo, el cual se encuentra dividido en dos facciones – una de las cuales está oficialmente afiliada a Daesh.