Un nuevo esfuerzo para revivir el fallido proceso de paz en Sudán de Sur fue lanzado este lunes en la capital de Etiopía, Adís Abeba.
El Foro de Alto Nivel de Revitalización (HLRF) del Acuerdo de paz de Sudán del Sur estuvo presidido por el director de la Autoridad Intergubernamental de Desarrollo (IGAD) –conformado por 8 países–, el primer ministro Hailemariam Desalegn.
Durante el foro, Desalegn urgió a las partes interesadas de la política sudanesa para que abran el diálogo, negocien y pongan en marcha el acuerdo de paz para poner fin al sufrimiento de su pueblo.
Festus Mogae, presidente de la Comisión Conjunta de Monitoreo y Evaluación (JMEC) de la Unión Africana, que se estableció para supervisar la implementación del acuerdo de paz, dijo en una reunión de precursores el domingo que seguía siendo necesario el cese completo de las hostilidades entre las partes en conflicto si la revitalización del acuerdo de paz iba a dar algún fruto.
Según Mogae, expresidente de Botswana, los "aguafiestas" y los "violadores" del acuerdo de paz, como los describió, no habían sido responsabilizados hasta el momento.
Por su parte, el embajador Ismail Wais, enviado especial de IGAD para Sudán del Sur, dijo que la crisis humanitaria, agravada por la violencia generalizada, el deterioro económico y la evasiva en la implementación del acuerdo de paz, había contribuido a socavar el proceso de construcción del Estado.
"Estas preocupaciones dieron como resultado un llamado urgente para poner fin a la violencia, restablecer el alto al fuego permanente, volver a una implementación inclusiva del Acuerdo de Paz de 2015 y desarrollar una oportunidad realista encaminada hacia las elecciones democráticas que se realizarán al final del período de transición", dijo Wais.
Representantes de Naciones Unidas, la Unión Africana, la Troika -un trío compuesto por Estados Unidos, Reino Unido y Noruega en la mediación de paz de Sudán dirigida por la IGAD-, China, la Unión Europea y otros socios internacionales asistieron al foro el lunes.
La idea de revitalizar el Acuerdo de Paz de Sudán del Sur surgió hace seis meses.
Aún no está claro si el exvicepresidente y líder rebelde, Riek Machar, podrá asistir al proceso de revitalización en persona, ya que se encuentra bajo arresto domiciliario en Sudáfrica.
Llamamiento de la sociedad civil
El domingo, un grupo de organizaciones de la sociedad civil de Sudán del Sur lanzó oficialmente una campaña conjunta de paz antes de las conversaciones, para impulsar el proceso de paz.
Llamado #SouthSudanIsWatching, la campaña de redes sociales, que se anunció la semana pasada, destaca la ausencia de voluntad política por parte de los líderes del país para poner fin a la guerra civil.
Ana Ta'ban ("Estoy cansado" en español), un grupo de jóvenes defensores de la campaña, dijo el lunes que esta buscaba movilizar a los sudaneses del sur en todo el mundo para enviar un mensaje fuerte al Gobierno, a sus partidos políticos y a grupos armados que tuvieron que participar en las conversaciones de paz de la IGAD y finalmente establecer la paz para el país.
"Hemos esperado lo suficiente y el estatus quo no puede continuar destruyendo a nuestra nación", decía una declaración del grupo.
"Queremos que la IGAD, los partidos políticos, los grupos armados y el Gobierno sepan que la gente de Sudán del Sur los está observando de cerca y que solo esperamos paz en estas conversaciones", dijo el grupo.
Jacob Bul Bior, un joven activista, dijo a la Agencia Anadolu en la capital de Sudán del Sur, Juba, que los ciudadanos de Sudán del Sur estaban cansados de lo que llamó una "guerra sin sentido" y observarían con atención si las partes interesadas en HLRF elegirían sus propios intereses o aquellos del pueblo de Sudán del Sur.
El país africano ha estado inmerso en un conflicto entre el Gobierno del presidente Salva Kiir y los rebeldes liderados por Machar desde diciembre de 2013.
Un acuerdo de paz inestable firmado en agosto de 2015 entre los líderes rivales, bajo amenazas de sanciones de la ONU, embargos de armas y congelamiento de activos, condujo a la formación de un Gobierno de coalición en abril de 2016, pero este se hizo añicos por constantes combates que estallaron en julio de 2016.
El conflicto ha dejado miles de muertos y ha desplazado a casi 4 millones de personas de sus hogares, incluidos más de un millón de refugiados que huyeron a los países vecinos.
Líderes internacionales y regionales han pedido el fin del conflicto en la nación del este de África, pero ambas partes han roto varias treguas.
*Parach Mach contribuyó con esta historia desde Juba, Sudán del Sur.
*María Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.