Rabi Abu Zamil
20 Septiembre 2017•Actualizar: 20 Septiembre 2017
Los políticos se encuentran presos en la cárcel de Al-Aqrab (escorpión), al sur de El Cairo, donde dicen que reciben malos tratos.
La huelga es en protesta por las “malas condiciones de la cárcel de Al-Aqrab, su mala fama y las violaciones que cometen algunos oficiales” de diferentes departamentos de seguridad, dijo la Asociación de Presos de Al-Aqrab en un comunicado escrito.
Según el comunicado, entre los presos se encuentran Mohamed Ali Bishr, un antiguo ministro de Desarrollo, Isam Sultan, vicesecretario general del Partido al-Wasat, y siete dirigentes del grupo proscrito de la Hermandad Musulmana.
En comunicados anteriores la Asociación señaló que los familiares de los presos se quejan de que no se les conceden permisos para visitarlos.
Las principales peticiones de sus familiares son que “les permitan introducir comida, medicinas y accesorios personales (de los presos), que se quite la barrera durante las visitas y que los enfermos sean trasladados al hospital de la cárcel para que sean tratados”.
La organización internacional de derechos humanos Human Rights Watch (HRW) publicó, a principios de este mes, un informe de 44 páginas en el cual se acusa a la Policía egipcia de “torturar a los presos políticos y violar sus derechos”.
El Ministerio de Asuntos Exteriores de Egipto se limitó a tildar el informe de “político y de promover rumores”.
Hasta ahora, ni el Ministerio del Interior ni las fuerzas de seguridad se han pronunciado sobre el comunicado de la asociación; tampoco han hecho comentario alguno sobre este.
En estos casos, el Gobierno egipcio suele limitarse a negar las acusaciones, alegando que “las cárceles del Ministerio de Interior tratan a todos los presos según lo estipulado por las leyes sobre los derechos humanos”.