Philippe Leclerc, representante del Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (Acnur) en Turquía, subrayó la necesidad de brindar más apoyo a este y otros países que acogen a sirios, debido a la carga que supone la pandemia de la COVID-19 para los refugiados y los países que los acogen.
"Abogamos por que la comunidad internacional brinde más apoyo a Turquía y también a todos los países vecinos que acogen a sirios en este undécimo año (de la guerra civil siria)", dijo Leclerc en declaraciones a la Agencia Anadolu.
Leclerc dijo que responder a una crisis de refugiados debe ser una responsabilidad global y compartida.
El representante calificó el conflicto sirio como la "tragedia del siglo XXI" y enfatizó que la pandemia está afectando las capacidades de los Estados a la hora de responder a las necesidades tanto de sus ciudadanos como de los refugiados.
Leclerc dijo que el Pacto Mundial sobre Refugiados tiene como objetivo aliviar las presiones sobre los países de acogida, mejorar la autosuficiencia de los refugiados, ampliar el acceso a soluciones de terceros países y apoyar las condiciones en los países de origen para facilitar retornos en condiciones seguras y dignas.
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Así mismo, Leclerc dijo que el pacto proporciona la base necesaria para compartir la responsabilidad en países con una gran población de refugiados.
"Se debe hacer más por los refugiados, incluida la ayuda financiera, más lugares de reasentamiento y vías complementarias en un momento en el que Turquía acoge a cuatro millones de personas en condiciones difíciles debido a la pandemia", agregó Leclerc.
El responsable señaló que el número de refugiados sirios disminuyó en los últimos años pero que la vida de estos se volvió más difícil.
Si bien el financiamiento es fundamental para abordar las necesidades humanitarias inmediatas y crecientes, la solidaridad internacional debe comprometerse con el apoyo financiero a largo plazo a los países de acogida, según Leclerc.
Señaló que todos deberían poder acceder a las instalaciones y servicios de salud, incluidas las vacunas. En este sentido, Leclerc aseveró que la pandemia solo se controlará cuando las vacunas estén disponibles en pie de igualdad para todas las personas, independientemente de su Estado.
El representante recordó que Turquía proporcionó acceso gratuito a equipos de protección, pruebas y medicamentos para la COVID-19 a los refugiados necesitados, independientemente de si tienen seguridad social.
"Como enfoque positivo, nos complace ver que Turquía también incluyó a refugiados y migrantes en el programa de vacunación", dijo.
Al señalar la importancia del reasentamiento en un tercer país, Leclerc dijo que esto puede salvar la vida de los refugiados más vulnerables y darles una nueva esperanza.
"La brecha entre las necesidades y el reasentamiento real nunca ha sido tan grande. Si bien el Acnur continúa buscando soluciones duraderas para todos los refugiados, los lugares de reasentamiento puestos a disposición por terceros países siguen siendo muy limitados a nivel mundial", añadió Leclerc.
*Traducido por Daniel Gallego.
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