Michael Hernandez,Betül Yürük
19 Julio 2018•Actualizar: 20 Julio 2018
El enviado del secretario general de la ONU para Irak, Jan Kubis, le pidió al país que "respete plenamente" las manifestaciones en curso contra la crisis económica, dijo la ONU este miércoles.
Kubis emitió un comunicado este martes en el que insta a Bagdad a "respetar y abordar plenamente las preocupaciones legítimas de la población".
"Hace un llamado a los actores políticos para garantizar que la próxima administración priorice el buen gobierno, las reformas y la lucha contra la corrupción que permitan el desarrollo económico y el progreso, la creación de empleos y la prestación de servicios públicos", dijo la ONU.
Después de que las manifestaciones comenzaran en la ciudad de Basora, se han extendido por múltiples ciudades, incluida la capital, Bagdad, mientras los manifestantes critican los malos servicios públicos, el alto desempleo y la escasez crónica de energía.
Si bien Bagdad ha sido en gran medida incapaz de cumplir con sus planes de desarrollo, también está luchando por proporcionar servicios públicos básicos, incluida la electricidad y el agua.
Mientras tanto, una crisis de desplazamiento interno continúa devastando las partes occidental, central y septentrional del país, donde las operaciones antiterroristas siguen en curso desde 2014.
Por otra parte, las regiones predominantemente chiitas orientales y meridionales de Irak parecen enfrentar un desafío completamente diferente: la percepción de negligencia y mala administración del Gobierno.
Según los informes, en las protestas ha habido actos de violencia tanto de los manifestantes como de las fuerzas de seguridad iraquíes, los cuales han dejado al menos seis muertos y docenas más de heridos.
La ONU dijo que Kubis "está profundamente preocupado por la violencia y los actos de vandalismo que acompañaron algunas de las protestas públicas pacíficas en general".
"(Kubis) lamenta la pérdida de vidas y las numerosas lesiones tanto de los manifestantes como de las fuerzas de seguridad y la destrucción de la propiedad pública y privada, incluidas las oficinas de las instituciones gubernamentales y los partidos políticos, así como la infraestructura petrolera y pública", dijo la ONU.
Además, hizo hincapié en el "derecho inalienable" a la libertad de expresión, incluidas las manifestaciones pacíficas, y agregó que "es deber de las autoridades permitir esas demostraciones lícitas y proteger a sus participantes".
*Betul Yuruk contribuyó a este informe de las Naciones Unidas.
**Maria Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.