Erric Permana
06 Febrero 2018•Actualizar: 07 Febrero 2018
El Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos, Zeid Ra’d al-Hussein, se reunió este martes con el presidente indonesio, Joko Widodo, para hablar sobre la crisis de la minoría musulmana rohinyá en Birmania.
Durante la conversación en Yakarta, el funcionario de la ONU felicitó a Indonesia por la asistencia que ha proveído a los refugiados, dijo un oficial indonesio después de la reunión a puerta cerrada.
Según el ministro de Derechos Humanos, Yasonna Laoly, Al-Hussein también dijo que cree que Indonesia podría liderar y mediar en los intentos de resolución entre los rohinyá y Birmania.
"Indonesia es uno de los países que Birmania acoge con los brazos abiertos", dijo Laoly.
Widodo y Al-Hussein también discutieron largamente la situación en el campamento de refugiados de Cox's Bazar en Bangladés. El primer mandatario visitó el campo el mes pasado para entregar 10.5 toneladas de ayuda de Indonesia y dijo que este país ha sido "coherente" en ayudar a los rohinyá desde septiembre pasado, cuando envió 34 toneladas de ayuda en forma de alimentos, mantas y medicinas.
Además, la Alianza Humanitaria de Indonesia, así como otras agencias humanitarias, también han establecido un campamento en ese asentamiento.
Según los informes, Al-Hussein dijo que espera que Indonesia pueda actuar como un modelo a seguir para el mundo, en línea con su estatus como la mayor democracia de mayoría musulmana.
Más de 650.000 refugiados, en su mayoría niños y mujeres, han huido de Birmania desde el 25 de agosto de 2017, cuando las fuerzas de seguridad birmanas lanzaron fuertes ataques contra la minoría rohinyá.
Los rohinyá, descritos por la ONU como el pueblo más perseguido del mundo, enfrentan grandes temores desde que decenas de ellos fueron asesinados en la violencia comunal que emergió en 2012.
Por lo menos 9.000 rohinyá fueron asesinados desde el 25 de agosto hasta el 24 de septiembre de 2017, de acuerdo con Médicos sin Fronteras.
En un reporte publicado en diciembre, esa organización dijo que el 71.7 % de las muertes, o 6.700, fueron causadas por la violencia. Eso incluye el asesinato de 730 niños menores de cinco años.
La ONU ha documentado violaciones en masa, asesinatos, golpizas brutales y desapariciones cometidas por las fuerzas de seguridad birmanas.
*María Paula Triviño contribuyó con la redacción de esta nota.