Santiago Serna Duque
13 Diciembre 2017•Actualizar: 14 Diciembre 2017
El Ministerio de Salud de Bolivia calculó que el paro médico en el país generó una crisis en el sistema de salud que impidió la realización de unas 4.800 cirugías y la evaluación de medio millón de pacientes.
“Se han suspendido más de 4.800 cirugías programadas y no se han realizado 542.000 consultas, entonces ha sido un golpe fuerte a la población boliviana”, indicó el viceministro de salud, Álvaro Terrazas.
Los servicios de salud en Bolivia están suspendidos desde el 23 de noviembre. Solo quedaron habilitados los departamentos administrativos y los puestos de urgencias, estos últimos están colapsados.
Terrazas aseguró en una entrevista al medio Bolivia TV que pronto se acordará el levantamiento de las manifestaciones y de esa forma se reactivará con absoluta normalidad la atención médica.
Para frenar la protesta, los galenos bolivianos exigen que se derogue un decreto creado por la Autoridad de Fiscalización y Control del Sistema Nacional de Salud, que regula el pago a médicos del sector privado, y se oponen al artículo 205 del nuevo Código Penal que “criminaliza la profesión”.
El pasado martes, la presidenta de la Cámara de Diputados, Gabriela Montaño; la ministra de Salud, Ariana Campero; y la representación del Colegio Médico de Bolivia, firmaron un acta que impulsa una “pausa humanitaria” del paro y el establecimiento de mesas técnicas de trabajo que pretenden fijar la hoja de ruta para resolver los puntos en disertación.
En medio del paro, los médicos amenazaron con iniciar huelgas de hambre, suspender cirugías y cerrar consultas externas en clínicas privadas.
Según el Ministerio de Salud, el paro afecta a cerca de 3.000 bolivianos al día.