Diego Camilo Carranza Jimenez
03 Noviembre 2017•Actualizar: 04 Noviembre 2017
Después de cinco días de iniciada la protesta nacional indígena en Colombia, el saldo es de una persona fallecida, 79 heridas y el aumento en los precios de alimentos en regiones como el Cauca, al suroeste del país.
El Ministerio de Defensa informó que entre los heridos hay 49 miembros de la fuerza pública y nueve manifestantes, tres de ellos afectados por manipular explosivos, aunque no especificó más detalles.
Por su parte, la Organización Nacional Indígena de Colombia (Onic) reportó 21 indígenas heridos y la muerte de la indígena embera Elvia Azucena Vargas, de 30 años. Tanto las autoridades nacionales como indígenas investigan el hecho.
Las partes no han logrado un acuerdo general y no se ha instalado una mesa de concertación a nivel nacional. Sin embargo, el Ministerio del Interior aclaró que una comitiva del Gobierno se reunió con el Consejo Regional Indígena del Cauca (Cric) el miércoles.
Entre tanto, el viceministro Luis Ernesto Gómez inició un diálogo con el Cric el jueves en la zona de Monterilla (municipio de Caldono), sobre una ruta de trabajo en la que revisaron los puntos que le competen a esa cartera.
La Agencia Anadolu conoció que la Onic le propuso al Gobierno que la mesa nacional de negociación sea en el corregimiento de La Delfina (Valle del Cauca) y que esté encabezada por el presidente Juan Manuel Santos. En esta región, en la vía que comunica Loboguerrero con el puerto de Buenaventura, los indígenas iniciaron su minga con bloqueos intermitentes para exigir el cumplimiento de sus peticiones.
La organización informó que reintegró a 16 policías que mantenía la Guardia Indígena y las autoridades indígenas de Risaralda, Chocó y Quindío, bajo el compromiso de la instalación de una mesa regional interdepartamental.
La entrega se hizo a los alcaldes de Pueblo Rico, Marsella, Carmen del Atrato y Quibdó, así como a la Defensoría del Pueblo de Chocó y Risaralda, la Personería de Pueblo Rico, la Procuraduría de Risaralda y la Iglesia Católica, con el acompañamiento de la Misión de Acompañamiento al Proceso de Paz de la OEA, MAPP/OEA.
Los indígenas le solicitaron al Ministerio de Defensa que controle el accionar de los efectivos policiales en los puntos de concentración de la minga, al que calificaron de “desproporcionado e ilegal”.
Las comunidades reiteran denuncias de que la fuerza pública “dispara ráfagas de fusil y tiros de escopeta en los puntos de la Agustina, El Pital (Cauca), la Delfina en Valle del Cauca, y en Caldas”.
Los ministros de Agricultura y Ambiente encabezan una delegación en Caldono para dialogar con los indígenas, aunque rechazaron las vías de hecho.
Las protestas y concentraciones se mantendrán en varios puntos del territorio colombiano a la espera de directrices nacionales.
Los bloqueos en varias vías de Cauca, como la carretera Panamericana, han empezado a ocasionar aumentos en los precios de los alimentos en las comunidades vecinas, así como desabastecimiento.
Las comunidades indígenas le exigen al Gobierno nacional el cumplimiento de varios compromisos: ampliación y saneamiento de los resguardos, medio ambiente, salud, derechos humanos y paz.
“El estado de incumplimiento de los acuerdos y violación de los derechos humanos incluso en tiempo de paz, entre otros factores, es lo que los aviva para salir de sus territorios a juntarse en Minga Nacional”, ha expresado la Onic.