Ahmet Gürhan Kartal
17 Diciembre 2017•Actualizar: 18 Diciembre 2017
Una mujer de sesenta años se sienta a la mesa de un restaurante en el norte de Londres dispuesta a comer su plato favorito en la noche del viernes.
Se ve solitaria y mira a las personas en las otras mesas alrededor de ella con una sonrisa casi imperceptible.
Toma largas pausas entre mordisco y mordisco del kebab que se está comiendo con arroz y una pila poco animadora de ensalada a un lado. Está pensativa.
Al fondo se escucha una charla de empleados del restaurante, hablando en su mayoría, en idiomas diferentes al inglés.
Ella no termina su comida, pero quiere pagar su cuenta. Por un momento se ve más feliz cuando tienen la oportunidad de hablar con el mesero en el proceso.
Paga su cuenta con dinero que saca de un sobre blanco arrugado, se levanta y camina hacia la puerta.
La mujer se da la vuelta mientras abre la puerta para salir, probablemente con una última esperanza de que un extraño le dedique un saludo de despedida.
“Gracias”, dice ella. Los ocupados empleados de la estación de comida no la escuchan. Ella se marcha.
“Más mortal que la obesidad o fumar”
Esta mujer parece ser una de los al menos nueve millones de personas que sufren de soledad.
Un reporte elaborado por la Comisión de la Soledad, fundada por la asesinada política británica del Partido Laborista, Jo Cox, describió la soledad como algo “más mortal que la obesidad o fumar 15 cigarrillos al día”.
La investigación sugiere que más de nueve millones de adultos británicos están frecuentemente o siempre en estado de soledad.
El documento exhortó al Gobierno a crear una estrategia nacional para combatir la soledad, pero agregó que las acciones oficiales no serían suficientes.
“Atacar a la soledad es un desafío generacional que únicamente se puede abordar a partir de acciones concertadas por todos: gobiernos, empleadores, negocios, organizaciones de sociedad civil, familias, comunidades e individuos. Todos tienen que desempeñar un papel”, dice el reporte.
También urgió al Gobierno a designar un ministerio que genere acciones y estrategias en contra de la soledad.
De igual manera, le hizo un llamado a un desarrollo más profundo del actual Family Test; un proceso por medio del cual el Gobierno evalúa las políticas respectivas a la familia.
“Está empeorando porque tenemos una sociedad que está envejeciendo, más personas viviendo solas, hay menos personas viviendo en casas de familia, y está el aumento en las redes sociales, que pueden ser útiles para conectar a las personas, pero esto también significa que la gente tiende a pasar mucho más tiempo en sus cuartos con sus celulares”, argumentó la diputada Seema Kennedy, quien trabajó de la mano de Cox en el establecimiento de la comisión.
Costos de 2.500 millones de euros al año
El reporte señala que tres cuatros de doctores familiares dicen que ven hasta cinco pacientes al día que están solos.
También afirmó que la soledad les cuesta a los empleadores un estimado de £2.500 millones (USD 3.300 millones) cada año.
“Recibimos el trabajo de la comisión de Jo Cox y su ambición por combatir la soledad. Atacar el aislamiento social y la soledad es de gran importancia para el Gobierno”, anunció un portavoz del Gobierno.
“Varias iniciativas del Gobierno ya están ayudando a reducir la soledad, así como un apoyo mejorado en temas de salud mental y fondos para crear nuevos espacios verdes para las comunidades, pero estamos comprometidos a hacer más y esperamos presentar planes para año nuevo”.
La investigación se publicó poco antes de la celebración de navidad que llega en menos de diez días.
La soledad o el aislamiento se suma al estrés en niveles aún peores en esta época del año ya que la presión de mantener un espíritu festivo puede hacer de la navidad un momento particularmente difícil.
El doctor Andy Knox, líder ejecutivo de la división de salud y bienestar en el Morecambe Bay Clinical Commissioning Group, dijo: Es importante recordar que esta época del año no está llena de felicidad para todo el mundo y todos tenemos que trabajar juntos para hacer posible que las personas estén conectadas con aquellos que los rodean”.
*Daniela Mendoza contribuyó en la redacción de esta nota.