20 Octubre 2017•Actualizar: 21 Octubre 2017
A pesar de las especulaciones, la reunión de los líderes de la Unión europea (UE) que tuvo lugar en Bruselas esta semana, no resultó en la toma de alguna decisión de suspender o terminar el proceso de membresía de Turquía a la UE.
En una rueda de prensa, seguida de una reunión del Consejo Europeo, el presidente de la organización, Donald Tusk, le dijo a los periodistas que el Consejo debía “reflexionar si se debe hacer un recorte y redireccionar los fondos de pre-adhesión”.
No se hizo mención alguna referente a poner fin o a congelar los diálogos de membresía, una propuesta que ha sido apoyada por algunos Estados miembros de la UE este año.
Tusk dijo que Europa quiere “mantener la puerta abierta con Ankara” pero reconoció las tensas relaciones con Turquía.
“Turquía necesita respetar a todos los Estados miembros en sus relaciones con la UE, incluso cuando se habla de la implementación del actual acuerdo de Unión Aduanera”, dijo Tusk.
Previo a la cumbre realizada el jueves, la canciller alemana Ángela Merkel sugirió reducir los fondos de pre-adhesión de Turquía en vez de poner fin a su proceso de membresía con la Unión Europea.
A pesar de los llamados de los socialdemócratas y liberales alemanes de poner fin a los diálogos de membresía entre Ankara y la Unión europea y congelar EUR 4.000 millones (USD 4.680 millones) de los fondos de pre-adhesión, la mayoría de los Estados miembros rechazaron tal propuesta y respaldaron los diálogos con Ankara.
Cualquier decisión de poner fin al proceso de membresía requiere de la unanimidad de todos los 28 Estados miembros. Por el momento, únicamente ha respaldado abiertamente la opción de congelar los diálogos de membresía.
*Daniela Mendoza contribuyó a la redacción de esta nota.