Susana Noguera
22 Septiembre 2017•Actualizar: 22 Septiembre 2017
Hay cinco millones de niños y niñas afectados por el terremoto en Ciudad de México, Morelos y Puebla, según las últimas valoraciones de Unicef.
Más de 400 escuelas fueron dañadas por el sismo y las autoridades suspendieron clases en los tres distritos afectados.
Uno de los centros educativos más afectados fue la Escuela Rebsamen, al sur de Ciudad de México, donde murieron 21 niños, 14 fueron rescatados y otros 30 siguen desaparecidos.
Unicef, Médicos Sin Fronteras y otras ONG desplegaron sus equipos de respuesta rápida.
La organización de la ONU planea construir espacios temporales de aprendizaje y distribuir kits escolares. También suministrar de agua potable en los municipios de Puebla y Morelos, baños móviles en refugios y distribución de artículos de higiene.
Médicos Sin Fronteras se están enfocando cubrir los espacios que no estén siendo atendidos por las organizaciones gubernamentales o los organismos de emergencia del país.
“La parte psicosocial que generalmente no se atiende en estos momentos de calamidad. Estamos valorando las necesidades de la gente y tratando de reaccionar, a medida que avanzan los días, a los traumas que muchas veces no son físicos sino mentales”, le dijo a Anadolu Henry Rodríguez, jefe de misión de MSF México.