Ayhan Simsek
15 Octubre 2017•Actualizar: 17 Octubre 2017
Los líderes de la Unión Europea tendrán un debate abierto la próxima semana sobre el futuro de las relaciones con Turquía, pero no tomarían ninguna decisión formal, según dijo la canciller alemana, Angela Merkel, este sábado.
En su video podcast semanal, Merkel dijo que le pedirán a la Comisión Europea que presente un reporte sobre Turquía, debido a las recientes tensiones entre Ankara y las capitales europeas.
“Con certeza no tomaremos ninguna decisión, pero me gustaría escuchar los puntos de vista de mis colegas sobre las relaciones bilaterales con Turquía”, dijo Merkel.
Los jefes de Estado y Gobiernos de la Unión Europea están programados para encontrarse en Bruselas entre el 19 y 20 de octubre para una reunión del Consejo Europeo.
Merkel fue criticada por sus rivales durante los días previos a las elecciones del 24 de septiembre por solicitar la suspensión de las charlas sobre la adhesión de Turquía como miembro de la Unión Europea.
La canciller prometió el mes pasado discutir los futuros lazos entre Turquía y la Unión Europea con otros líderes de Europa, pero también resaltó la importancia de mantener el diálogo con Ankara.
Los lazos entre Turquía y Alemania han estado debilitados en los meses recientes debido a las fuertes críticas que varios líderes turcos les han hecho a sus contrapartes alemanes por no evitar que los grupos y organizaciones terroristas como la Organización Terrorista Fetullah (FETO) y el PKK utilicen su país como plataforma para la propaganda y para actividades de financiamiento y reclutamiento.
Más de 1.200 personas, incluyendo personal de seguridad y civiles, han perdido la vida desde que el PKK –catalogado como una organización terrorista por los EEUU y la UE– retomó su campaña armada en julio de 2015.
Turquía acusa a FETO y a su líder Fetullah Gulen –quien reside en los EEUU–, de orquestar el fallido intento de golpe de Estado, el cual dejó a 250 personas muertas y a 2.200 heridas.
Los políticos alemanes han criticado a Ankara por el arresto de docenas de ciudadanos alemanes, incluyendo un reportero y una activista de derechos humanos, por sospecha de ayudar e incitar a la organización terrorista.
Los funcionarios turcos han subrayado repetidamente la independencia de la judicatura en Turquía y han descartado cualquier influencia política del Gobierno con relación a los casos de ciudadanos alemanes.