SM Najmus Sakib
19 Abril 2018•Actualizar: 19 Abril 2018
Bangladesh rechazó una afirmación reciente de Birmania de recuperar una familia rohinyá en tierra de nadie.
El domingo pasado, el gobierno de Birmania en una declaración oficial en Facebook dijo: "Los cinco miembros de una familia... regresaron al campamento de repatriación de la ciudad de Taungpyoletwei en el estado de Rakáin".
Las fotos publicadas junto a la declaración mostraban que un hombre, dos mujeres y dos niños, recibían documentos de identidad y recibían chequeos médicos.
El ministro del Interior de Bangladés, Asaduzzaman Khan, calificó esto como un paso unilateral al decir que la familia nunca llegó siquiera a territorio propio.
"Espero que Birmania repatriará a todas las familias de refugiados en el menor tiempo posible", dijo Khan a los periodistas en la capital, Dhaka.
Bangladés y Birmania firmaron un acuerdo de repatriación en noviembre pasado, pero Dhaka afirma que ni un solo refugiado ha regresado. La ONU sostiene que el gobierno de Birmania no ha podido garantizar el regreso seguro de los refugiados y las casas en pueblos enteros han sido arrasadas.
Un alto funcionario del Ministerio de Relaciones Exteriores de Bangladés, que habló con la Agencia Anadolu bajo condición de anonimato debido a restricciones para hablar con los medios, rechazó el reclamo calificándolo como un intento fallido del gobierno de Birmania de convencer a la comunidad internacional de que estaban tomando medidas para repatriar a los refugiados.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Bangladés aún no ha hecho una declaración oficial sobre el tema.
Los activistas de la sociedad civil en Bangladés también han criticado a las autoridades de Birmania.
Iftekharuzzaman, director ejecutivo de Transparencia Internacional en Bangladés, dijo que el Gobierno de Birmania no está dispuesto a aceptar a los rohinyás como ciudadanos iguales.
"La reclamación de repatriación de Birmania no es solo una farsa contra Bangladés, sino también con la comunidad internacional", indicó Iftekharuzzaman.
Los Rohinyás, descritos por la ONU como la gente más perseguida del mundo, han enfrentado un gran temor de ataque desde que decenas de personas murieron en violencia comunal en el 2012.
Desde el 25 de agosto de 2017, unos 750.000 refugiados, en su mayoría niños y mujeres, huyeron de Birmania cuando las fuerzas del país lanzaron una ofensiva contra la comunidad musulmana minoritaria, según la ONU. Los informes de los medios locales sugieren que al menos 6.000 rohinyá han estado viviendo en tierra de nadie, una pequeña franja a lo largo de la frontera entre Bangladés y Birmania.
Al menos 9,000 rohinyá fueron asesinados en el estado de Rakáin desde el 25 de agosto hasta el 24 de septiembre, de acuerdo con Médicos Sin Fronteras.
En un informe publicado el 12 de diciembre, la organización humanitaria mundial dijo que las muertes del 71.7% o 6.700 rohinyás fueron causadas por la violencia. Incluyen 730 niños menores de cinco años.
La ONU ha documentado violaciones colectivas masivas, homicidios, incluso de bebés y niños pequeños, brutales palizas y desapariciones cometidas por personal de seguridad. En un informe, los investigadores de la ONU dijeron que tales violaciones podrían haber constituido crímenes de lesa humanidad.
*Carolina Zúñiga contribuyó a la redacción de esta nota.