Enes Canlı
09 Mayo 2020•Actualizar: 10 Mayo 2020
Jalifa Haftar, el general golpista, aumentó recientemente sus ataques contra áreas civiles en la capital de Libia, Trípoli, ante las pérdidas militares que ha enfrentado recientemente en el oeste del país.
Además, en los últimos dos días al menos nueve personas han perdido la vida por varios ataques con cohetes en Trípoli, lo que llamó la atención sobre las muertes de civiles en el país.
Este viernes al amanecer, las fuerzas de Haftar bombardearon la carretera costera que conduce al puerto de Trípoli, cerca de las residencias de los embajadores turco e italiano en el país.
En la primera semana de mayo, 15 civiles murieron y más de 30 resultaron heridos en los ataques realizados diariamente por la milicia en la capital.
El 5 de mayo, tres personas de la misma familia perdieron la vida como resultado de un ataque a una casa en el distrito de Hadba.
Un día después, la milicia atacó una carretera muy transitada y un vecindario en la capital. En estos dos ataques, un total de nueve civiles fueron asesinados y 30 personas, incluidos niños, resultaron heridas.
Al menos 109 civiles murieron en los ataques llevados a cabo por las milicias de Haftar en abril, cuando estas empezaron a sufrir grandes pérdidas militares, de acuerdo con las cifras compiladas por Airwars, una ONG con sede en Londres que monitorea las cifras de muertes de civiles en conflictos internacionales.
El Gobierno libio ha tenido muchos éxitos militares recientemente contra milicias leales a Haftar, que cuenta con el apoyo de Francia, Rusia, Emiratos Árabes Unidos y Egipto, al despejar 3.000 kilómetros cuadrados de terreno desde el oeste de la capital hasta la frontera tunecina.
El general rebelde aumentó los ataques contra los asentamientos civiles en la capital durante este periodo.
Por su parte, la Unión Europea (UE) condenó este viernes los ataques contra civiles libios perpetrados por las fuerzas de Haftar.
"Cualquier tipo de ataques indiscriminados dirigidos a zonas densamente pobladas son inaceptables y van en contra de los principios básicos del derecho internacional humanitario", dijo el portavoz de política exterior de la UE, Peter Stano, en la rueda de prensa diaria de la Comisión Europea.
"Este incidente subraya la necesidad de que todas las partes acuerden un alto al fuego sostenible para restaurar la estabilidad en el país", dijo Stano, al mencionar el ataque del amanecer de este viernes.
Sin embargo, rechazó las recientes críticas del primer ministro libio, Fayez Al-Sarraj, a la misión militar de la UE en Libia. Según Saraj, lo único que hace la Operación IRINI es ayudar a Haftar.
"La tarea principal de la operación es evitar el flujo ilegal de armas hacia Libia", dijo Stano.
Según el protavoz, el hecho de que la UE refuerce el embargo de armas de la ONU ayuda a crear las condiciones para un alto al fuego y una solución política en Libia.
Los Estados miembros de la UE aprobaron el mes pasado el lanzamiento de la Operación IRINI, cuyo objetivo es hacer cumplir el embargo de armas de la ONU a Libia.
La nueva misión operará en aire y mar con satélites para garantizar que todos los países respeten la prohibición de proporcionar armas a las partes involucradas en el conflicto libio.
El Gobierno libio ha sido atacado por las fuerzas de Haftar desde abril de 2019, provocando la muerte de más de 1.000 personas en la violencia. Trípoli lanzó la Operación Tormenta de Paz el 26 de marzo para contrarrestar estos ataques.
Tras la expulsión del difunto gobernante, Muammar Gaddafi, en 2011, el Gobierno de Libia se fundó en 2015 en virtud de un acuerdo político liderado por la ONU.
*Aicha Sandoval Alaguna contibuyó con la redacción de esta nota.