Daniel Gallego
18 Agosto 2026•Actualizar: 18 Agosto 2026
La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos (NOAA) estima que existe casi un 70% de probabilidades de que el fenómeno de El Niño que se está desarrollando sea el más intenso jamás registrado. La previsión supone un cambio respecto a la anterior, que únicamente apuntaba a que estaría entre los episodios más fuertes de la historia, según informó la CNN.
El rápido fortalecimiento del fenómeno y la coincidencia de los modelos meteorológicos apuntan a que alcanzará su máxima intensidad entre finales del otoño y comienzos del invierno. Los registros de intensidad de El Niño de la NOAA se remontan a 1950.
El Niño se caracteriza por un calentamiento anómalo de las aguas del Pacífico tropical central y oriental. Este exceso de calor modifica la circulación atmosférica y puede alterar los patrones meteorológicos a escala mundial, provocando, entre otros efectos, sequías en Indonesia y Australia y mayores precipitaciones e inundaciones en algunas zonas de Sudamérica.
La NOAA prevé que las temperaturas superficiales del mar en la región de referencia de El Niño superen los 2,5 °C por encima de la media, lo que situaría al episodio por encima del potente El Niño de 1982-1983, hasta ahora considerado el récord de intensidad.
Los científicos advierten, además, de que el fenómeno se desarrolla sobre un planeta considerablemente más cálido debido al cambio climático. La combinación entre el calentamiento global y un El Niño excepcionalmente intenso hace que sus consecuencias sean especialmente difíciles de predecir. Según el climatólogo Daniel Swain, el fenómeno ya se encuentra en niveles récord o cercanos al récord y podría intensificarse rápidamente.
La NOAA señala que un El Niño récord no implica necesariamente que sus efectos sean récord en todas las regiones, pero sí aumenta la probabilidad de que se produzcan los impactos meteorológicos habitualmente asociados al fenómeno, especialmente durante el otoño y el invierno del hemisferio norte.
En Estados Unidos, podría favorecer condiciones más húmedas de lo normal desde California hasta Florida, mientras que algunas zonas del Medio Oeste podrían experimentar inviernos más cálidos y secos.
El Niño también eleva temporalmente la temperatura media mundial, sumándose a la tendencia ascendente provocada por el cambio climático. Debido a la excepcional intensidad prevista, los expertos consideran prácticamente seguro que 2027 será el año más cálido registrado, y existe también la posibilidad de que 2026 establezca un nuevo récord.