Mutasim Billah
13 Septiembre 2017•Actualizar: 13 Septiembre 2017
Más de 200.000 niños rohinyás que huyeron desde Birmania a Bangladés están en riesgo y necesitan ayuda urgente, dijo la Unicef este jueves.
“Esta crisis humanitaria está creciendo y los niños están en el corazón de esta situación”, dijo Jean Lieby, jefe de Protección a los niños de UNICEF Bangladés, en una rueda de prensa realizada en la ciudad de Cox’s Bazar, cerca de la frontera de Bangladés con Birmania.
“Lo primero que se puede ver en los campos de refugiados rohinyá es el gran número de niños. Se puede ver que no han dormido durante días, están débiles y tienen hambre”, aseguró Lieby.
Según su reporte, Unicef cree que por lo menos 200.000 niños rohinyá necesitan ayuda urgente.
El organismo también expresó su profunda preocupación por los niños que han sido separados de sus padres. “Hemos identificado a 1.128 niños solos. Sin embargo, creemos que ese número va a aumentar en los próximos días”.
“Mientras hay más campos de refugiados día a día, nosotros necesitamos proveer agua potable y sanidad básica. Queremos prevenir la incidencia de enfermedades trasmitidas por el agua sucia”, añadió Lieby.
Desde este 25 de agosto, más de 370.000 rohinyás han escapado de la región de Rakaín, al occidente de Birmania, hacia Bangladés, según cifras de la ONU.
Los refugiados están huyendo de una operación de seguridad en la que las fuerzas de seguridad y las turbas budistas han matado a hombres, mujeres y niños. También saquearon hogares e incendiaron aldeas rohinyás.
Según Bangladés, alrededor de 3.000 rohinyás han muerto durante la represión.
Turquía ha sido de los primeros países en proporcionar ayuda a los refugiados, y el presidente Recep Tayyip Erdogan ha dicho que planteará el tema en la próxima asamblea de la ONU.