Ismail Ozdemir
31 Agosto 2017•Actualizar: 31 Agosto 2017
Una organización de asistencia, con sede en Turquía, despachó ayuda humanitaria a los musulmanes rohinyás, luego de los reportes sobre muertes masivas de ciudadanos y desplazamientos forzosos en el estado de Rakáin, en Birmania.
Según un comunicado, la Fundación de Ayuda Humanitaria (IHH) distribuyó paquetes de alimentos entre 300 familias, y ha enviado carpas para 200 familias y materiales de cocina (platos, vasos, copas y cubetas) para otras 200.
Los equipos de la IHH también han preparado más paquetes de comida y suministros para otras 200 familias afectadas por la violencia.
Los ataques mortales en el estado de Rakáin estallaron el 25 de agosto, cuando las fuerzas militares lanzaron un operativo contra la comunidad musulmana rohinyá, desatando un nuevo flujo de refugiados desplazados hacia el país vecino de Bangladés, a pesar del acceso restringido en la frontera.
Después, se emitieron reportes mediáticos diciendo que las autoridades militares hicieron un uso desproporcional de la fuerza y desplazaron miles de aldeanos musulmanes rohinyás, destruyendo hogares con morteros y pistolas.
La región ha vivido las tensiones entre las poblaciones budista y musulmana desde que se desató la violencia en el 2012.
La restricción militar lanzada en octubre del año pasado en Maungdaw, distrito de mayoría rohinyá, llevó a la ONU a concluir que allí han existido violaciones de derechos humanos contra los rohinyás por parte de las fuerzas de seguridad, incluyendo crímenes de lesa humanidad.
Los rohinyás son considerados como la minoría más perseguida en todo el mundo.
La ONU ha documentado masivas violaciones grupales, asesinatos (incluyendo a bebés y niños), palizas brutales y desapariciones.
Los representantes rohinyás dijeron que alrededor de 400 personas perdieron la vida durante las represiones violentas en octubre del año pasado.