Özcan Yıldırım
15 Julio 2026•Actualizar: 15 Julio 2026
El presidente de Türkiye, Recep Tayyip Erdoğan, afirma que "el 15 de julio no fue solo la noche en que se frustró un traicionero intento de golpe de Estado, sino también una gran victoria para la democracia, escrita con letras de oro en la historia, donde nuestra nación defendió su voluntad, su democracia y su independencia a costa de su propia vida".
En un artículo titulado El 15 de julio: la declaración de independencia del siglo turco y publicado con motivo del décimo aniversario del intento fallido de golpe de Estado del 15 de julio de 2016, posteriormente reconocido como fiesta nacional y llamado Día de la Democracia y la Unidad Nacional, Erdoğan recuerda que “han transcurrido diez años desde aquella noche fatídica en la que una gran nación, cambiando el curso de la historia, luchó por su independencia y su futuro a costa de su propia vida”.
“El 15 de julio no es simplemente la noche en que se frustró un traicionero intento de golpe de Estado; es una gran victoria para la democracia, grabada en letras de oro en la historia, una noche en que nuestra nación, a costa de su propia vida, defendió su voluntad, su democracia y su independencia. Esa noche, nuestra noble nación, al igual que en la Guerra de Independencia, dio una de las mayores lecciones de la historia a los imperialistas que intentaron invadir nuestra patria y a sus cómplices.
El 15 de julio es una gran epopeya escrita con letras de oro en la historia por nuestra noble nación, que se precipitó a las calles y plazas con la fe y la determinación de aquellos que lucharon heroicamente en Malazgirt hace mil años, aquellos que, hace 500 años, arriesgaron sus vidas para hacer realidad el sueño del sultán Fatih y cumplir la profecía de nuestro Profeta en las murallas de Estambul, y aquellos que, hace cien años, sacrificaron sus vidas por la defensa de su patria tal y como expresan los versos del poeta: ‘La majestuosidad de nuestros ancestros es reconocida en todo el mundo. ¡No creas que la naturaleza cambia, esta sangre sigue siendo la misma!’”.
Erdoğan enfatiza que no estaban haciendo una simple invitación al llamar a la amada nación a las plazas y aeropuertos para defender la voluntad nacional contra el intento traicionero de la desesperada organización terrorista, lo cual es poco común en la historia:
“El llamado que hicimos a nuestra nación fue una manifestación de nuestra confianza en el sentido común democrático, la sabiduría y el coraje de nuestra amada nación. Nos propusimos revivir el lema ‘¡independencia o muerte!’, uno de los legados más sagrados que nos dejaron nuestros antepasados. Nuestra nación, como si emergiera de las profundidades de la historia, respondió de inmediato a este llamado, sin importarle sus vidas ni sus almas. Gracias a Dios, nuestra nación no traicionó esta confianza; una vez más, se apropió de su independencia y su futuro. Esa noche, nuestra nación rompió las cadenas que se pretendían imponer a su voluntad, se liberó de las ataduras de la tutela y la traición, y derribó uno a uno los obstáculos que se interponían en el camino de Türkiye. Esa noche, 253 de nuestros hijos e hijas bebieron el cáliz del martirio, mientras que más de 2.000 de nuestros hermanos y hermanas resultaron heridos. Cada una de estas cifras es un símbolo del sacrificio, el coraje y el heroísmo demostrados para proteger la patria, la bandera y la voluntad nacional”.
“Durante la última década, hemos librado incansablemente nuestra lucha contra la sanguinaria organización terrorista FETÖ, tanto a nivel nacional como internacional”, recalca Erdoğan y añade que “erradicar esta célula cancerosa que se había infiltrado en nuestro Estado y garantizar que los responsables rindan cuentas ante la justicia fue nuestra mayor deuda con nuestros mártires, quienes sacrificaron voluntariamente sus vidas. Erradicamos a FETÖ de todos los ámbitos, desde la burocracia hasta el ejército, desde el poder judicial hasta el mundo empresarial. Sin embargo, también es importante recordar esta simple verdad que jamás debemos olvidar: esta no es una lucha que comenzó y terminó hace 10 años. La única manera de impedir que FETÖ y otras estructuras insidiosas similares vuelvan a atacar a nuestro Estado y a nuestra nación es mantener vivo el espíritu del 15 de julio y transmitir esta conciencia a las futuras generaciones”.
Erdoğan reitera que el dolor sigue tan vivo como el primer día, incluso diez años después del incidente, y asegura que, «sin embargo, continuamos nuestra lucha contra FETÖ y todos los grupos terroristas similares con la misma determinación y resolución. En el décimo aniversario del 15 de julio, Turquía es ahora mucho más fuerte, mucho más decidida y más unida. Mientras el espíritu del 15 de julio permanezca vivo en estas tierras, que nadie dude de que los insidiosos planes de los traidores y los sucios juegos de los guionistas globales que los orquestan jamás tendrán éxito».
*Traducido por Daniel Gallego.