Andac Hongur; Tatih Hafiz Mehmet
31 Agosto 2017•Actualizar: 01 Septiembre 2017
En un diálogo telefónico con los jefes de Estado de cuatro países este jueves, el presidente turco Recep Tayyip Erdogan pidió intensificar los esfuerzos para resolver la crisis humanitaria en Birmania, de acuerdo con fuentes presidenciales.
Erdogan habló con el presidente de Pakistán, Mmnoon Hussain; el mandatario iraní, Hassan Rouhani; el presidente de Mauritania, Mohamed Ould Abdel Aziz; y el emir de Catar, Sheikh Tamim bin Hamad Al Thani, según confirmaron fuentes presidenciales, que pidieron no ser nombradas debido a restricciones de comunicación con los medios.
El presidente turco aprovechó para dar sus buenos deseos a los líderes de estos países, de mayoría musulmana, por la festividad islámica del Eid-al Adha, pero añadió que los problemas en Siria, Irak, Yemen, Palestina, Libia y la violencia contra los rohinyás en Birmania dejan una sombra de tristeza en el día sagrado y entristecen al mundo islámico.
Las fuentes también dijeron que la diplomacia telefónica de Erdogan continuará.
La violencia estalló en el estado Rakhine de Birmania el 25 de agosto, cuando las fuerzas de seguridad del país lanzaron una operación en contra de la comunidad musulmana rohinyá, que suscitó una nueva ola de refugiados al vecino Bangladés, aunque este país cerró su frontera a los refugiados.
Según reportes mediáticos, las fuerzas de seguridad de Birmania han usado fuerza excesiva, desplazando a miles de aldeanos rohinyá y destruyendo sus hogares con morteros y ametralladoras.
La región ha visto un alza en las tensiones entre la población musulmana y budista desde que la violencia comunal empezó en el 2012.
Una operación llevada a cabo en octubre pasado en Mangdaw, donde los rohinyá conforman la mayoría de la población, llevó a la redacción de un reporte en la ONU sobre violación de derechos humanos por parte de las fuerzas de seguridad birmanas, que indicó la existencia de crímenes en contra de la humanidad.